Los niños adoran las celebraciones y los dulces casi por partes iguales. Si ya tienen edad para salir a pedir chuches en Halloween, seguro que se apuntan a la celebración. Si estamos dispuestos a dejarlos salir, sabemos que el atracón de azúcar está asegurado. ¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Y no nos engañemos, que las gominolas son solo azúcar. Por mucho que la publicidad intente colarnos que son más saludable porque le han añadido vitaminas, fruta, o leche. Sigue siendo azúcar, sin ningún valor nutricional.
Tenemos que intentar que tomen cuanto menos mejor.

  • Si van a salir a hacer truco o trato por el barrio, podemos ponernos de acuerdo con los vecinos para ofrecer alternativas saludables, como frutos secos, pasas, orejones. O algún regalito diferente, como globos, silbatos, etc…
  • Antes de salir organiza una buena merienda. Un batido de leche con frutas, frutos secos, palomitas. Las frutas admiten todo tipo de “disfraces” terroríficos, y ningún niño se resiste a una bandeja de fruta pelada, cortada y lista para comer.
  • Un boniato asado con cucharita. Seguro que sorprende a mas de uno.
  • Unas frutas “espantosamente decoradas” como éstas fruti-chuches 

  • Unas galletas caseras sin azúcares ni edulcorantes, como éstas de mi otro blog Una Pediatra en la Cocina  que son facilísimas, ideales para hacer con los niños.

A la vuelta de la excursión, después de un buen lavado de manos, no olvidemos supervisar que se lavan bien los dientes.

Las chuches que hayan sobrado, mejor fuera de la vista, así no tienen la tentación de volver al ataque. Después de unos días ya no las echarán de menos y pueden “desaparecer” definitivamente.

Y ahora, a disfrutar….