Pequeños detalles pueden hacer mucha diferencia para que la vuelta al cole sea una gran oportunidad para empezar a practicar un estilo de vida saludable ¿Empezamos?

El desayuno

Empezar bien el día con un desayuno saludable es fundamental. El desayuno es una comida importante después de tantas horas de ayuno nocturno, pero no es ni la más importante ni tan siquiera imprescindible. Habremos oído mil veces que el desayuno es la comida más importante del día y esto es un gran mito: es igual de importante que cualquier otra comida que hagamos a lo largo del día. Lo verdaderamente importante es que sea saludable. Hay estudios que encuentran cierta mejoría en el rendimiento escolar de los niños que desayunan comparándolo con los que se van al colegio sin probar bocado, pero son estudios hechos en poblaciones desfavorecidas que tenían dificultades para alimentarse a lo largo del día y son estudios a corto plazo, de un solo día. Cuando se estudian los efectos del desayuno en el rendimiento escolar a largo plazo se ve que no hay diferencias significativas.

Si a esto le sumamos que muchos niños no tienen apetito nada más levantarse, obligarlos a desayunar antes de salir puede generar discusiones y mas rechazo. Muchos dolores de barriga matutinos que vemos en consulta se resuelven simplemente respetando el deseo del niño de desayunar más tarde.

Si de todas maneras prefieres que coma algo antes de salir de casa puedes probar a levantarlo un poco más temprano para evitar las prisas. Ofrecer una pequeña ración de algo saludable y que le atraiga, como un vasito de leche (sin azúcar ni cacaos azucarados) o un yogur (natural sin azúcar), una fruta cortada o una mini tostada con aceite. Pero sobre todo no insistir si no quiere comer y volver a ofrecer al día siguiente y al siguiente y al otro. También ayuda que te vean desayunar. Ya sabes. El viejo truco de predicar con el ejemplo.

desayuno saludable

Para tomar a media mañana

Algunos colegios programan el tipo de desayuno que tienen que llevar cada día. El día del lácteo, el día de la fruta, el día de la galleta. Ya sabes lo que opino del día de la galleta. Pero es lo que hay y a veces la opción de mandar fruta cada día no es posible. Pero nos podemos adaptar. Para el lácteo podemos elegir un brick de leche sola, un yogur natural sin azúcar, una fiambrera con un trocito de queso fresco con trocitos de fruta. Para el día del bocadillo podemos preparar un bocadillo de pan integral con algún ingrediente saludable: aceite y tomate, aguacate, queso fresco, incluso algo de atún o un huevo revuelto. Mejor evitar los embutidos si queremos que los cárnicos procesados, alimentos que no son saludables, sean de consumo ocasional. Incluso unas lonchas de pavo de buena calidad son menos saludables que la simple lonchita del pollo asado de la cena de anoche. Y esa es otra posibilidad: reciclar los restos de la comida (saludable) de ayer. Esa era la opción favorita de mi hijo mediano. Lo he visto preparándose bocadillos de lentejas. Y aún lo hace, ahora que ya vive solo. Dale juego a la imaginación y déjalos que participen en la elección.

Para el día de la galleta recuerda que no hay galleta comercial buena. Aunque prometan mucho en el empaquetado, si miramos bien la lista de ingredientes y la tabla nutricional veremos que todas están o bien demasiado azucaradas o contienen grasas de mala calidad, edulcorantes o harinas refinadas poco recomendables. Pero también esto tiene solución incluso si no te gusta mucho la cocina. Encuentras recetas de galletas caseras sin azúcar añadido, endulzadas con frutas en muchos blogs de cocina. Aquí os dejo las mías.

Andando al cole

El ejercicio físico es fundamental en la infancia. Actualmente se recomienda que hagan un mínimo de 1 hora diaria de ejercicio físico intenso y alguna actividad programada unas 3 horas a la semana para fortalecer los distintos grupos musculares. Pero llevar un estilo de vida activo también es necesario para obtener más ventajas para la salud. Ir andando, usar las escaleras, disminuir el tiempo de pantallas, jugar al aire libre, colaborar en las tareas de la casa son pequeñas acciones que los niños pueden hacer sin problemas. Ir andando al cole es la primera de ellas. Si la distancia es muy grande, prueba a dejar el coche más lejos  o bajar del autobús una parada antes. La bicicleta también es una opción. Y una excelente oportunidad de practicar desde la infancia las normas de seguridad vial.

Al cole mejor andando

Dormir bien

El sueño es imprescindible en los niños ya que mientras duermen se consolida el aprendizaje y se libera la hormona de crecimiento, favoreciendo las dos actividades más importantes en la infancia: el crecimiento y el desarrollo. Pero también sabemos que dormir bien es necesario para prevenir la obesidad y muchas veces no tenemos este detalle en cuenta. Un niño en edad preescolar debe dormir al menos 10 horas entre la noche y las siestas, los escolares entre 6 y 12 años precisan un mínimo de 9 horas y a partir de la adolescencia unas 8 horas. Pero a esta edad sucede un fenómeno que hay que tener en cuenta. Se produce lo que se denomina retraso de fase. Tardan más en quedarse dormidos y, como tienen que levantarse más temprano, si no duermen lo suficiente pueden tener problemas de somnolencia, falta de atención y mal rendimiento. Es un fenómeno natural, pero se puede minimizar si se establece una rutina de sueño saludable. Hacer actividades al aire libre durante las horas de luz natural, establecer una rutina relajante antes de irse a la cama y evitar las pantallas en el dormitorio ayudan a dormir mejor.

Cuidado con la mochila

¿Has probado a pesar su mochila? Muchos niños cargan en sus espaldas un peso excesivo para el tamaño de su cuerpo. Algunos estudio dicen que llegan a cargar hasta un 15% de su peso. ¿Imaginas lo que eso significa? Para un adulto de unos 60 kilos supondría unos 9 kilos. ¿Cuánto puedes aguantar llevando ese peso? Pero el peso de la mochila no es el único factor que puede producir problemas de cuello, hombros o espalda. La postura del cuerpo se modifica con la mochila y la mecánica de la marcha se tiene que adaptar, lo que puede provocar molestias, cansancio y un mayor riesgo de lesiones. También influyen la sensación subjetivo del peso que cargan, la duración del trayecto y factores individuales como el estado físico del niño, por lo que habrá que tener en cuenta todo esto para que ir a la escuela no suponga literalmente una carga.

¿Todo a punto para empezar el curso con ilusión y energía?

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Imagenes:

Imagen de niño desayunando de Heike Schuchert en Pixabay Imagen de niño con mochila de ambermb en Pixabay