Una dieta vegetariana, compuesta solamente por alimentos de origen vegetal con o sin huevos y/o lácteos, puede ser perfectamente saludable para un niño. Incluso durante el primer año de vida. Pero debe estar correctamente planificada para que no falte nada y no se vea comprometido el crecimiento del niño.

¿Puede un niño ser vegetariano?

La Academia Americana de Nutrición y Dietética asegura que una dieta vegetariana puede ser saludable e incluso beneficiosa para la salud durante todas las etapas de la vida, incluso el embarazo, la infancia y la lactancia. En nuestro medio también el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría o la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria se han manifestado a favor, incluso nos dan algunas recomendaciones.

Durante la infancia es muy importante que la dieta cumpla con las necesidades de crecimiento y desarrollo de los niños. En éstos primeros años de la vida el ritmo de crecimiento es máximo y las necesidades de ciertos nutrientes es proporcionalmente mayor que en otras edades. Además la dieta debe suministrar suficiente energía para la enorme actividad que desarrollan durante la infancia.

En primer lugar hay que asegurarse de que el niño vegetariano siga una dieta saludable, evitando alimentos procesados y limitando el consumo de azúcares añadidos y alimentos superfluos, fundamentalmente para que estos productos no saludables no reemplacen a los alimentos que sí son importantes.

Una forma sencilla de seguir una alimentación saludable es respetar las proporciones del Plato de Harvard que recomienda comer más verduras, frutas y hortalizas, elegir proteínas y grasas saludables, evitar productos altamente procesados, ricos en grasas saturadas, sal y azúcares añadidos y beber agua.

La elección de las grasas de la dieta también es especialmente importante en niños que no comen pescado, ya que ésta es la fuente más habitual de los ácidos grasos esenciales omega 3, necesarios para los procesos de desarrollo y aprendizaje

Pero quizás los nutrientes que generan más preocupación en padres y personal sanitario son las proteínas.

¿Si no come carne, de donde va a obtener las proteínas para crecer?

Hay proteínas de calidad en muchos alimentos que no son de origen animal.

Se considera proteína de calidad aquella que se absorbe fácilmente y son proteínas completas porque contienen todos los aminoácidos necesarios. Sabemos que las proteínas de origen animal son de buena calidad, tanto la carne como los huevos y los lácteos. Pero se suele pensar que las proteínas de origen vegetal no son tan buenas. Y es verdad que algunas pueden ser más difíciles de digerir, o pueden tener un perfil de aminoácidos no tan completo pero existen proteínas de buena calidad también en alimentos de origen vegetal. La soja, los garbanzos, las alubias, los pistachos y otras semillas contienen proteínas completas. A las proteínas de los cereales integrales, las verduras o las lentejas pueden faltarle algunos aminoácidos, pero combinando distintos alimentos se complementan unos a otros y se obtienen proteínas completas.

¿Y el hierro? ¿No tendrá anemia?

Otro nutriente que suele generar preocupación en la dieta del niño vegetariano es el hierro. Existen dos formas de hierro en los alimentos.

El hierro hemo que se encuentra en proteínas animales se absorbe fácilmente, pero la absorción del hierro procedente de las verduras y alimentos vegetales, el hierro no hemo, se puede ver modificado por diversos factores. Los fitatos y la fibra que contienen los alimentos vegetales pueden reducir la absorción del hierro. Aunque este es un problema menor ya que este efecto se puede contrarrestar mediante la adición de vegetales frescos que aporten vitamina C.

Someter ciertos alimentos a procedimientos culinarios simples como la cocción larga, el remojo de las legumbres y cereales, la fermentación del pan, la germinación de semillas y legumbres, o el tostado de los frutos secos aumenta la disponibilidad del hierro y el zinc. Igualmente se aprovechan mejor las proteínas de las semillas que se consumen en forma de pasta o crema.

Si no toma leche ¿de dónde va a sacar el calcio?

Existe calcio más allá de la leche. Las bebidas de soja tienen la misma cantidad de calcio que la leche de vaca, y hay muchos alimentos ricos en calcio como el coliflor, el repollo, la col rizada o el brócoli.

¿Precisará algún suplemento?

Una dieta sana y con una buena distribución de alimentos aportará suficiente cantidad de proteínas, hierro y calcio, pero el niño vegetariano, incluso aquellos que consuman huevos y lácteos, precisarán un suplemento de vitamina B12. Esta vitamina se encuentra exclusivamente en alimentos de origen animal y la cantidad que contiene la leche o los huevos es insuficiente para alcanzar las necesidades diarias de un niño. Se deben utilizar suplementos farmacológicos, ya que los alimentos suplementados con vitaminas B12 no contienen cantidad suficiente y generalmente no se tratan de alimentos muy saludables.

Si deseas que tu niño siga una alimentación vegetariana o vegana es muy importante seguir los consejos del pediatra o un dietista nutricionista con experiencia en este tipo de dietas, sobre todo los más pequeños, que precisan gran cantidad de nutrientes y energía para crecer y desarrollarse adecuadamente.

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