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vacunas

  • Cómo disminuir el dolor de las vacunas

    El momento de la vacuna es siempre temido por los niños y los padres, que saben que el mal rato está asegurado. Para qué lo vamos a negar, las vacunas duelen. Porque prácticamente todas son inyectadas, y un pinchazo es un pinchazo.

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  • Muerte Súbita del Lactante. Actualización.

    ̶ ¿Qué tal el hermanito? ̶ le preguntaba a un reciente hermano mayor ̶ ¿Cómo se porta?
    ̶ Bien ̶ , me contestaba, con cara de fastidio ̶ Pero solo sabe comer y dormir; comer y dormir; comer y dormir….y así todo el día.
    Por suerte para este pequeño “príncipe destronado”, al menos este hermanito no lloraba demasiado, porque lo cierto es que el recién nacido dedica la mayor parte de su tiempo a dormir y luego reparte el tiempo restante en comer y llorar, en proporciones variables según la suerte que hayamos tenido. El sueño del bebé es muy importante para su desarrollo, pero también es un  momento en el que es especialmente vulnerable.
    Se denomina muerte súbita del lactante o muerte en la cuna, cuando un bebé menor de 12 meses fallece de forma súbita, generalmente mientras duerme y no se llega a conocer la causa después de una investigación detallada. Es una circunstancia excepcional, pero es la causa más frecuente de muerte en bebés durante el primer año de vida en países desarrollados.
    La incidencia de muerte súbita del lactante varía mucho en diferentes países sin un claro patrón geográfico ni socioeconómico. En España la incidencia estaría entre el 0,3 y el 0,4 por mil nacidos vivos pero hay pocos estudios sobre este problema en nuestro país.
    Desde hace muchos años se sabe que hay una serie de factores que se asocian a mayor o menor riesgo de que se presente una muerte súbita del lactante. Muchos de éstos factores, asociados a la genética, la edad de los padres o el sexo del bebé no se pueden modificar, pero otros sí.
    Lo que NO hay que hacer
    La Asociación Española de Pediatría publicaba en 2014 las recomendaciones de consenso para prevenir la muerte súbita, pero recientemente, a finales de 2016, la Asociación Americana de Pediatría revisaba estos factores de riesgo y publicaba las nuevas recomendaciones para la prevención de la muerte súbita del lactante, que se resumen en las siguientes:
    • ·        Poner al bebé a dormir boca arriba hasta el año de vida. Siempre. Cada vez que vaya a dormir. Dormir boca arriba no aumenta el riesgo de atragantamiento, ni siquiera en los bebés que regurgitan mucho o padecen reflujo.

    Para dormir, boca arriba, siempre.
    Ponerlo de lado no es seguro y no se recomienda.
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    •  Superficie firme para dormir. El colchón debe ser duro y debe estar protegido por una sábana ajustable, sin otras prendas de cama ni objetos blandos en la cuna. Esto incluye  almohadas, mantas, “chichoneras”, juguetes, etc. 

    Abriga al bebé, no lo tapes.
    •  La lactancia materna, sobre todo si es exclusiva, pero también si es parcial, es un factor protector de muerte súbita.

    Dale el pecho.
    • El bebé debe dormir en la habitación de los padres, cerca de la cama durante el primer año de vida. La AAP no recomienda que el bebé duerma en la misma cama que los padres, es decir, el colecho. Teniendo en cuenta que el colecho es una práctica habitual en algunas familias, es importante conocer los riesgos reales de esta práctica. El colecho supone un aumento importante del riesgo de muerte súbita en los siguientes casos:

    a.       Si el bebé tiene menos de 4 meses de edad.
    b.      Si alguno de los padres fuma, o si la madre fumó durante el embarazo.
    c.    Si alguno de los padres está excesivamente cansado o bajo los efectos de sustancias sedantes, como medicamentos, alcohol o drogas de abuso.
    d.      Si se comparte la cama con otros niños.
    e.    Si se duerme sobre una superficie blanda como un sofá, una cama de agua o un colchón viejo.
    En la habitación con los padres hasta el año de vida.
    ¿Colecho? Sí, pero seguro.
    Las cunas de colecho pueden ser una opción.
    • El chupete es un factor protector de muerte súbita. Se puede ofrecer una vez que la lactancia esté bien establecida, sin lazos ni cadenas que se puedan enredar en el cuello ni enganchados en juguetes blandos, que se deben evitar dentro de la cuna. Si se le cae una vez dormido no es necesario volver a colocárselo.

    Chupete para dormir si la lactancia está bien establecida.
    • Fumar durante el embarazo o fumar en la casa o el coche familiar son factores de riesgo de muerte súbita, al igual que el consumo de alcohol o drogas durante el embarazo. Este riesgo es aún más importante si se comparte la cama con el bebé.

    No fumar.
    •  Evitar abrigar en exceso al bebé. No hay una temperatura ambiente recomendada, aunque se debería vestir al bebé con una capa mas de las que un adulto precisa para sentirse cómodo, atendiendo a los signos de que tiene calor, como la sudoración o si se nota el cuerpo caliente a nivel del pecho.

    No abrigar en exceso.
    • El control médico del embarazo y la vacunación de los niños son factores protectores de muerte súbita.
    • Ningún accesorio, colchón o cuna que se anuncie como protector contra la muerte súbita ha demostrado su efectividad. Tampoco los monitores cardiorrespiratorios de uso doméstico.

  • Vacunas para todos. Cuando menos es más. El caso de Prevenar.

    Es una excelente noticia, que supondrá un gran ahorro para las familias y permitirá que muchos niños que antes no se podían vacunar, estén ahora también protegidos. 
    El nuevo calendario incluirá Prevenar 13 en 2 dosis en el primer año y una dosis de recuerdo en el segundo año. Esto supone una dosis menos de las que recomendábamos hasta ahora (3 en el primer año y 1 en el segundo año)
    ¿A que se debe ésto? 
    ¿Por qué cuando los padres pagaban eran 4 dosis y ahora, que las paga el estado son solo 3? ¿Es solo por ahorrar? 
    No.Para conseguir la protección completa frente a una enfermedad pueden ser necesarias varias dosis de la misma vacuna. El número concreto de dosis necesarias se determinan durante los ensayos que se hacen antes de la comercialización. 
    Cuando ponemos una vacuna el organismo produce anticuerpos protectores que neutralizarán al germen en caso de ponerse en contacto con el individuo.
    Tras la primera dosis se alcanzan un determinado nivel de anticuerpos protectores. Éstos niveles aumentan después de la segunda dosis y alcanzan su máximo después de la tercera. A partir de este momento empezarán a bajar lentamente y por eso es necesaria la dosis de recuerdo del 2º año. Después de ésta última, aunque los niveles de protección vuelvan a bajar, el organismo ya está preparado para volver a producir los anticuerpos rápidamente si se pone en contacto con el germen: es el efecto memoria. 
    Cuando se vacunan  todos los niños, o al menos un porcentaje muy alto, el riesgo de contraer la enfermedad disminuye. lo que permite quedarnos tranquilos con un menor nivel de anticuerpos protectores. 
    Ademas, como ventaja añadida se produce lo que se conoce como efecto rebaño o protección de grupo. Al haber menos infecciones, el germen circula menos  y enferman menos también las personas no vacunadas: recién nacidos o ancianos, que también son un grupo de riesgo. 
    Vacunando a los niños protegemos también a los abuelos. 
  • Las nuevas vacunas y el temor a lo desconocido.

    Es normal que la introducción de una nueva vacuna genere dudas sobre su seguridad y eficacia entre los padres. Y la nueva vacuna de la meningitis B, Bexsero  ®,  no es una excepción.
    Muchos padres, aún con el consejo de su pediatra, encuentran precipitado ponerle una vacuna “tan novedosa” a su hijo, pensando que se trata de una vacuna “experimental” o que no está suficientemente probada.
    Cuando se va a introducir un nuevo medicamento, para que se autorice su comercialización, se deben realizar estudios rigurosos para demostrar que son seguros y eficaces. En el caso de los nuevos medicamentos, se requiere la realización de lo que se denomina ensayo clínico.
    En un ensayo clínico se separa a los pacientes en 2 grupos. A un grupo se le administra el nuevo medicamento y al otro (el grupo control) se le administra un placebo: una sustancia totalmente inerte pero con el mismo aspecto del medicamento a probar. Ni el paciente ni el médico que lo administra saben lo que están tomando. Otro investigador, que solo conoce los datos, es el encargado de evaluar los resultados.
    Estos son fáciles de evaluar cuando se trata de enfermedades: por ejemplo, medicamentos para tratar la hipertensión o para bajar el colesterol. Basta con medir la tensión o los niveles de colesterol antes y después del tratamiento y compararlos con los valores del grupo control (ya que el placebo a veces también modifica algo los resultados)
    Esto no se puede hacer en el caso de las vacunas. Supondría que a un grupo de bebés se le inyecte una vacuna y a otros una sustancia inerte, por ejemplo suero. Y luego habría que ponerlos en contacto con una bacteria que puede ser mortal o dejar secuelas graves. Es éticamente imposible hacer ensayos clínicos con vacunas. 
    Tampoco podemos esperar a ver si naturalmente adquieren la infección. Porque son infecciones bastante infrecuentes. Habría que vacunar a muchísimos niños y esperar años antes de tener resultados. Imagináos, por ejemplo, la vacuna del virus del papiloma humano, la vacuna contra el cáncer de cuello de útero. Una vez en contacto con el virus, el cáncer puede tardar hasta 40 años en desarrollarse. Una vacuna tendría que esperar ¿40 años antes de ser autorizada?
    Las vacunas se prueban de otra manera. Se hacen estudios de seguridad e inmunogenicidad.
    Y el proceso de autorización de una vacuna, que no se ha sometido a ensayos clínicos, es todavía mas riguroso y exigente y normalmente lleva años de estudios e investigaciones.
    Para hacer este tipo de estudios de inmunogenicidad se vacuna a voluntarios sanos (inicialmente adultos).
    Si la vacuna ha sido efectiva, habrá producido anticuerpos. Estos anticuerpos se pueden medir, cuantificar, en laboratorio.
    Pero también se deben probar, porque podrían producirse anticuerpos pero que no fueran “neutralizantes”.
    Para saber si el anticuerpo será capaz de inactivar la bacteria o el virus, se pone en contacto el suero del sujeto vacunado con la bacteria en cultivo (en laboratorio).
    Si los anticuerpos son neutralizantes, inactivarán al germen, demostrando una eficacia “teórica”. Luego con modelos matemáticos muy complejos se puede llegar a deducir que eficacia se le puede atribuir a la vacuna en cuestión en la práctica real.
    Todas las vacunas que se administran actualmente se han probado de esta manera. Los estudios de eficacia postcomercialización son los que acabaran demostrando su eficacia real, pero la experiencia nos dice que muchas veces los resultados reales son superiores a los inicialmente previstos. Por ejemplo la vacuna contra el neumococo (Prevenar 13 ® ) se ha visto que no solo protege a los niños vacunados, sino también a los ancianos, el otro gran colectivo afectado por estas bacterias.
    La vigilancia postcomercialización es también todavía mas estrecha con las vacunas si la comparamos con la vigilancia a la que se somete cualquier otro medicamento tras su introducción en el mercado. Así, por ejemplo, ante la mas mínima duda de seguridad, se suspende la comercialización, aunque al final se demuestre que no había ningún riesgo.
    Las vacunas, por nuevas que sean, son seguras y eficaces. No vale la pena retrasar la vacunación por miedo o a la espera de que haya mas experiencia.
  • La tos ferina y la vacuna de la embarazada ¿Que está pasando?

    Estos días está surgiendo una creciente preocupación por la  tos ferina, tras conocerse varios casos de bebés fallecidos por esta enfermedad.
    Aunque la tos ferina había  disminuido drásticamente gracias a la vacunación, siguen apareciendo casos porque es habitual que se produzcan brotes epidémicos cada 3-5 años. La inmunidad (tanto la natural por haber pasado la enfermedad como la adquirida por la vacuna) va disminuyendo con el tiempo por lo que puede afectar al adulto.
    En el adulto suele cursar como un catarro un poco mas prolongado de lo habitual.
    Como el  periodo de contagiosidad es máximo durante la fase catarral, en la que simula un simple resfriado, es fácil trasmitírsela a los mas pequeños de la casa, que aún no están inmunizados.
    A los 6 meses tu hijo ya está protegido
    Los menores de 6 meses, que no han recibido aún las 3 dosis de vacuna, pero sobre todo los menores de 2 meses, son los mas vulnerables, y donde se dan los casos mas graves, incluso letales.
    Los adultos pueden recibir una vacuna  combinada con la del tétanos, denominada de baja carga antigénica  o Tdpa, cuyo nombre comercial es Boostrix (R) que se recomienda  si tienes contacto con niños (hijos, nietos, sobrinos, alumnos)  para ayudar a protegerlos de esta grave enfermedad y en adolescentes, en lugar de la clásica vacuna del tétanos de los 14 años.
    Pero sobre todo se recomienda a la embarazada a partir de las 27 semanas de gestación . De esta forma la madre “fabrica” los anticuerpos y se los transmite al bebé antes de que nazca, dándole tiempo a completar las primeras 3 dosis que precisa para estar protegido.
    El Comité Asesor de Vacunas de la AEP  ya recomendaba en 2014  a las embarazadas a partir de la 27.ª semana de gestación.  En España, como cada comunidad tiene competencia en estos temas,  se empezó a vacunar sistemáticamente a las embarazadas de forma muy desigual y recientemente se anunciaba el inicio de la vacunación en Andalucía a partir del 2016.

    Sin embargo, y aquí viene el problema, desde hace unos meses esta vacuna está en situación de desabastecimiento: hay problemas en la producción a nivel mundial y las pocas dosis que quedan se deben  gestionar adecuadamente. En este momento es prioritario la vacunación de las embarazadas y las autoridades sanitarias han anunciado que hay suficientes dosis para cubrir esta necesidad. 
    A modo de resumen ¿Que mas podemos hacer? 
    • Las enfermedades respiratorias se previenen con una simple medida: LAVADO DE MANOS 
    • El recién nacido es un ser tremendamente vulnerable. No precisa visitas ni acudir a sitios donde haya mucha gente. Alguno podría estar enfermo y contagiarlo sin querer. 
    • Si tiene hermanitos, no hay que tomar ninguna medida especial con respecto a esta enfermedad: los niños correctamente vacunados están protegidos contra la tos ferina al menos hasta la adolescencia. 
    • Las precauciones habituales para prevenir OTRAS infecciones respiratorias, como la bronquiolitis, también valen en este caso. 

  • Vacunas de Difteria y Varicela, en televisión Estepona

    En la última entrevista en Café y Té de Televisión Estepona hablamos sobre vacunas.
    Después del caso de Difteria en el niño de Olot, muchos padres “despistados” han venido corriendo a poner las vacunas que tenían atrasadas. Y todos preguntaban sobre esta ya desconocida enfermedad.
    También volvimos a hablar de la vacuna de la varicela, a raíz de las recientes declaraciones del ministro de sanidad sobre su próxima incorporación al calendario.
    Os dejo el enlace a la entrevista.

  • ¡Las vacunas no duelen!

    Ya nos gustaría poder administrar todas las vacunas sin necesidad de inyecciones, pero esto todavía no es posible. 

    Todos los que participan en el proceso de la vacunación lo pasan mal:  la enfermera que vacuna, los padres, pero sobre todo el niño, que sufre el pinchazo.
    Para intentar mejorar la técnica y minimizar el dolor, podemos tomar algunas medidas sencillas pero eficaces.  
    Lo primero sería aplicar una crema anestésica que debe recetar el pediatra, ya que hay que usarla correctamente para que sea efectiva. 
    • Se debe aplicar en oclusión (es decir, cubriendo la zona con un apósito impermeable)
    • Hay que dejar que actúe durante una hora. 
    • Es importante saber cuántas inyecciones le van a poner y donde: en el brazo o en el muslo para aplicarla en el o los lugares adecuados y con tiempo suficiente. 


    La posición es muy importante. Nunca se debería vacunar al niño tendido en la camilla. Lo ideal es en brazos, sujetándolo pegado al cuerpo, inmovilizando con firmeza el brazo o el muslo donde se va a vacunar. 

    En niños pequeños lactantes se pondrán al pecho. Si no es posible se les puede dar agua con azúcar 1 o 2 ml con jeringilla o mojando el chupete (ésta es una medida analgésica eficaz y segura, pero no se debe usar nunca para calmar el llanto del bebé)




    La distracción es una maniobra muy efectiva también, que dependerá de la edad del pequeño. (Al final pondré un video con un verdadero maestro de la distracción) A los niños mayores se les debe explicar la técnica con antelación y animarlos a respirar profundo. También se puede frotar una zona cercana al área de punción para centrar la atención en otro foco. Hay que evitar disculparse o compadecerse y nunca regañarles si no se están portado muy bien. 

    Finalmente la técnica de la inyección es también  importante.
    La administración debe ser rápida (1 segundo), sin aspirar y si hay que poner varias, la mas dolorosa al final. 


    La próxima vez podemos hacer que sea verdad que
    ¡Las vacunas no duelen!


    Esta entrada fue publicada originalmente el 26/03/15, después de asistir a las Jornadas de Vacunas de la AEP, donde el pediatra Manuel Merino del Centro de Salud  “El Greco” de Getafe, Madrid,  presentó una interesante ponencia sobre Alivio del dolor al vacunar que me sirvió de inspiración. 

    Las ilustraciones están sacadas de la web de  Immunize Canada, que publica unos videos en inglés y francés con consejos para padres, personal de enfermería y pediatras para evitar el dolor durante las vacunas. Si queréis verlos, seguid el siguiente enlace. 

  • Vacunas fuera de calendario. Porqué hay que ponerlas

    Acaba de empezar el año y la Asociación Española de Pediatría ya ha publicado el calendario vacunal recomendado para el 2015.

    enlace a la página de la AE

    Muchas de las vacunas están incluidas en el calendario vigente actualmente en  Andalucía, pero otras no están incluidas y  es conveniente administrarlas .
    Muchos padres se preguntan, si son recomendables ¿Por qué no están incluidas en el calendario?, ¿Son realmente necesarias?, ¿Se las puedo poner tranquilamente a mi hijo?
    Normalmente aclaro estas cuestiones en la consulta, pero no quiero que se quede simplemente en mi opinión, por ello los remito a la información de los expertos que me hacen aconsejar estar vacunas.

    Rotavirus 

    • Es la causa mas frecuente de diarrea en niños
    • Es la causa mas frecuente de ingreso por diarrea en nuestro país, y de deshidratación por esta causa. 
    • Practicamente todos los niños tendrán una diarrea por rotavirus antes de los 2 años de edad. 
    • La vacuna se administra por vía oral (bebida) y tiene muy pocas contraindicaciones y efectos secundarios. 
    • Se administran 3 dosis antes de los 8 meses de edad. 
    • El objetivo es proteger a los bebés y niños pequeños de formas graves, deshidratación, hospitalizaciones y pérdidas de jornadas de trabajo en los padres- 

    Neumococo

    • Es un grupo de bacterias que producen infecciones graves, sobre todo en niños pequeños (menos de 5 años) y ancianos. 
    • La vacuna pretende principalmente evitar las infecciones mas graves, como meningitis o sepsis (infección de la sangre) que pueden ser mortales o dejar serias secuelas. 
    • También protege de otras infecciones no tan graves, pero mas frecuentes, como neumonías y otitis. 
    • Está incluida en el calendario de la mayoría de  los países desarrollados. En España estuvo incluida en algunas comunidades. Actualmente solo se mantiene en Galicia. El Ministerio de Sanidad y las CCAA han acordado incluirla en el calendario a partir del 2016.

    Meningococo B

    El meningococo es una bacteria que produce meningitis o sepsis (infección de todo el organismo a través de la sangre) con una alta mortalidad (10%) y gravedad y con una alta tasa de secuelas (20%) 
    Desde la introducción de la vacuna contra el meningococo C en el calendario oficial, practicamente todas la meningitis bacterianas son producidas actualmente por el meningococo B.

    http://vacunasaep.org/familias/vacunas-una-a-una/vacuna-meningococo-b
    http://vacunasaep.org/documentos/vacunacion-meningococo-b-recomendaciones-cav-aep

    Varicela 

    • La varicela es una enfermedad vírica muy frecuente, que pasa prácticamente toda la población si no está vacunada. 
    • Suele producir las típicas lesiones cutáneas y algo de fiebre.
    • Durante la enfermedad (que dura habitualmente una semana) el niño no puede acudir a la guardería o al colegio, generando absentismo escolar y laboral en los padres. 
    • Las complicaciones mas frecuentes son las infecciones de la piel pero también puede producir neumonía grave, ataxia cerebelosa, varicela congénita, etc.
    • La mortalidad es baja, pero no despreciable. 
    La política actual de las autoridades sanitarias, de no permitir que se vacune a los niños hasta los 12 años, hará que todos los niños por debajo de esa edad pase la enfermedad, exponiéndolos innecesariamente a complicaciones perfectamente evitables. 
    Vacunar en el 2º año de vida, como seguimos recomendando los pediatras, no aumenta los casos en adultos, como ya se ha demostrado en paises que vacunan desde hace décadas y a la larga podría llegar a erradicar la enfermedad. 
    La  Asociación Española de Pediatría sigue recomendando la primera dosis a los 12-15 meses y la 2º dosis a los 2-3 años, aunque actualmente es imposible conseguir la vacuna en España, salvo las indicaciones oficiales. 

    http://vacunasaep.org/familias/vacunas-una-a-una/vacuna-varicela