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  • Miel, botulismo y ¿cereales con miel?

    Hace unos días compartía en Facebook el artículo sobre miel y botulismo del pediatra José María Lloreda en su blog Mi reino por un caballo que en clave de humor, y haciendo, como siempre una magnífica reseña histórica, nos recuerda porqué no debemos darle miel a los bebés menores de un año.
    Básicamente porque su estómago no está lo suficientemente preparado para destruir las esporas de la bacteria que produce el botulismo, que es una enfermedad que puede ser mortal.

    Pero esta no es la cuestión de esta entrada. La pregunta que siempre surge cuando hablamos de bebés, miel y botulismo, es
    ¿Y los cereales con miel, que se anuncian para bebés desde los 6 meses?

    Gracias a una mamá que me mandó esta foto de la etiqueta, podemos ver que lo de menos es la miel y sus posibles bacterias. Estos cereales contienen un 7,9% de miel. Seguramente tratada con calor para inactivar las esporas (lo que no se puede hacer con la miel  natural para no estropearla).

    Lo realmente preocupante es el contenido de azúcares: 31%. Si le pones 3 cucharaditas de cereales al biberón, por ejemplo, es como si le estuvieras dando 2 cucharaditas de harinas refinadas (porque no contiene ningún cereal integral) y 1 cucharadita de azúcar.

    En teoría, un bebé menor de un año debe tomar unas 100 calorías por kilo de peso.Siguiendo las recomendaciones de la OMS sobre las cantidades máximas de azúcar al día. no deberían tomar mas de un 10 % (mejor un 5%) de esas calorías procedentes de los azúcares.

    Vamos a hacer una simulación: ¿Cuánto pesa tu bebé?

    Si pesa 8 kg, por ejemplo,  debería tomar unas 800 calorías al día.  Un máximo del 10 % de esas calorías procedentes de los azúcares serían 80 calorías.
    Cada gramo de azúcar aporta 4 calorías.
    Para obtener 80 calorías a partir del azúcar de los cereales necesitamos 20 gr de azúcar, unos 60 gr de cereales al día. Unas  4 cucharadas.

    ¿Te atreves a calcular cuántos cereales (y cuánta azúcar) le echas a una papilla espesita?

    ¿Que le damos entonces, en lugar de papillas de cereales?

    Los cereales son el componente mas importante del pan, el arroz o la pasta. ¿Que tal una tostada para desayunar, arroz para comer, una sopita de fideos para cenar?
    La tendencia actual es empezar la alimentación complementaria, siempre a partir de los 6 meses, con alimentos “normales”. Puedes leer las Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria sobre BLW  y la magnífica guía de Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia(de 0 a 3 años) de la Generalitat de Catalunya

    Si prefieres usar papillas de cereales, debes saber que aunque la publicidad  indique que no tiene azúcares añadidos, los fabricantes consiguen aumentar el contenido de azúcares  mediante el procesado de los cereales, como nos explica Julio Basulto en este artículo. ¡Hay que leer las etiquetas! No son fáciles de conseguir, pero hay cereales para papilla con mucho menos azúcar.

    Gracias Mónica por las fotos

    Entradas relacionadas:
    Azúcar poca ¿Pero cuanta, exactamente?
    ¿Te tomarías 4 cucharadas de azúcar para desayunar?

  • La hidratación en los niños.

    Cuando el calor aprieta no paran de llegarnos mensajes de que debemos cuidar la hidratación de los niños pero un niño sano no se deshidrata si dispone de agua suficiente para beber.

    Lo contaba hace poco en la web de mi hospital. Un bebé lactante toma suficiente agua con la leche. La lactancia materna a demanda le aporta todo el líquido que necesita. La leche materna va cambiando su composición durante la toma. La primera parte de la toma es mas rica en agua, por lo que, si el bebé tiene sed, mamará mas a menudo, obteniendo así mas agua. Estas tomas frecuentes a veces son interpretadas como que el bebé se queda con hambre, pero no es verdad. Solo tiene sed.

    Si el bebé toma leche artificial, tampoco necesita mas agua. Si el biberón está correctamente preparado, con la proporción adecuada de agua y polvo, no precisa mas agua.

    Un bebé mas grandecito que ya toma otros alimentos, en general precisará poca agua. Su dieta se basa sobre todo en leche (que es mayoritariamente agua), frutas y verduras (también muy ricas en agua) y no toman sal ni azúcar que les pueda dar sed. Pero a estas edades sí hay que ofrecer agua porque no pueden obtenerla por ellos mismos. Ni siquiera pueden pedirla. Pero cuidado: se trata de ofrecer. Si no la quiere es que no la necesita. No se debe sustituir el agua  por infusiones o zumos. Con estas bebidas no estamos hidratando. Estamos añadiendo azúcares innecesarios a la dieta.

    Los niños mayores, que ya saben pedir agua  o echársela en el vaso, tienen un magnífico mecanismo para regular la ingesta de líquidos: la sed. Cuando tenga sed beberá. Aunque todos los años, cuando llega el calor, las campañas de salud nos animan a beber aunque no tengamos sed, lo cierto es que esta recomendación no tiene mucho fundamento (si quieres saber mas, puedes consultar este enlace). Los niños sanos no precisan beber si no tienen sed.
    Lo que puede suceder es que estén tan entretenidos que prefieran seguir jugando a parar un momento para beber.  En estos casos bastará con acordarnos de llevar agua siempre, y animarlos a que la lleven ellos mismos en su mochila o bolsa de la playa.

    ianus via Compfight cc

    Si el niño está enfermo, la situación cambia.

    Sea cual sea la enfermedad, el bebé amamantado debe continuar con lactancia a demanda, pero no está de mas ofrecer el pecho o el biberón aún cuando no lo haya pedido. A veces la enfermedad puede producir cierta inapetencia y no viene mal insistir un poquito, sin forzar.

    Los mas mayorcitos que tengan fiebre, pueden tomar agua, recordándoles de vez en cuando que beban. Pero si están comiendo poco (o nada). se pueden ofrecer (ahora sí) otros líquidos que aporten algo de azúcar, como zumos, leche o batidos de fruta hechos en casa.

    En caso de riesgo de deshidratación por vómitos y diarrea el agua sola puede no ser suficiente si además está comiendo poco, o lo poco que come lo vomita. En estos casos se deben utilizar soluciones rehidratantes, especiales, de venta en farmacias.  

    Por gentileza de @farmatornero

    Estas soluciones, además de agua, contienen azúcar y sales, en las proporciones adecuadas para que se absorban en un estómago que está un poco “irritable”, con tendencia e expulsar cualquier cosa que le llegue. Se deben tomar en pequeñas cantidades para evitar los vómitos y se toleran mejor si están frías. Generalmente no son bien aceptadas porque están algo saladas, pero cuando tienen sed se las beben. Cuando empiezan a rechazarlas insistentemente es que probablemente ya no las necesitan.

    No son útiles las soluciones caseras porque es muy difícil alcanzar las concentraciones adecuadas de cada uno de los componentes y podrían empeorar los vómitos o la diarrea.

    Tampoco son útiles las bebidas para deportistas. Aunque tienen sales y azúcares, las proporciones son totalmente diferentes. No contienen suficientes sales minerales, que se pierden en mayor cantidad cuando hay diarrea y tienen mucho azúcar (necesario para compensar el gasto durante el esfuerzo deportivo) pero que es excesivo en casos de diarrea: si llega demasiada azúcar al intestino, que no está en condiciones  de absorberlo, actuará atrayendo mas agua y favoreciendo la deshidratación.

    Si quieres saber más, podéis consultar, en la web de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

    Decálogo de la diarrea aguda 
    Soluciones de rehidratación oral. 

  • Supositorios en los niños

    Los supositorios no dejan indiferente a nadie. 

    No conozco ningún adulto que prefiera un supositorio si hay cualquier otra presentación como alternativa. Pero alguno debe haber. De hecho hay un estudio que pregunta a 610 personas sobre sus preferencias y un 4% dice preferir el supositorio antes que otra vía de administración del medicamento. 
    Los médicos, conscientes de que no son muy populares, tampoco los prescriben mucho. 
    ¿Pero que pasa con los niños? Nadie le ha preguntado a los niños  qué opinan de los supositorios. Y los que no pueden contestar tampoco pueden decidir. Dependerán de lo que los padres elijan. 
    ¿Y qué prefieren los padres?
    No he encontrado estudios al respecto, así que os daré mi versión particular. 
    Ningún padre rechaza un supositorio si el pediatra se lo receta. Supongo que será porque no los recetamos mucho, intuyendo que no deben ser muy agradables.
    Hay también padres que “adoran los supositorios”. Los piden siempre y para cualquier problema. Supositorios para la fiebre, para la tos, para los vómitos. Tiene la impresión de que funcionan mejor y mas rápido, y lo pueden administrar mas fácilmente. Por eso lo piden incluso para medicamentos que no existen en forma de supositorios, como los antibióticos. 
    Pero ¿Son realmente mas eficaces, más rápidos o más fáciles de administrar?
    No siempre más eficaces.
    Por vía rectal, el medicamento se absorbe de forma muy irregular, dependiendo del propio medicamento, del excipiente, es decir, de la sustancia que se usa para disolver el fármaco y darle forma al supositorio, etc. 
    Son muy efectivos cuando buscamos un efecto local, por ejemplo  los supositorios de glicerina que se usan para ablandar las heces en casos de estreñimiento.

    En el resto de los casos los medicamentos en forma de supositorios no son mas eficaces que por otras vías, sobre todo la vía oral. 
    No siempre más rápidos. 
    Son muy rápidos cuando el fármaco esta disuelto en agua o alcohol, por ejemplo el diacepan, un relajante que se usa para las convulsiones febriles. 
    Otros tipos de supositorios no han demostrado que hagan efecto más rápidamente que por vía oral. 
    No siempre más fáciles de administrar.
    Todos los sanitarios hemos vivido como una revelación cuando alguien mas experto que nosotros nos ha explicado, durante nuestra formación, que los supositorios se insertan por el extremo romo, y no por la punta, como sería lógico pensar. 

    Asi NO
    Así SI

    Y después nos encanta ver la cara de sorpresa que se les queda a los pacientes o a sus padres cuando les explicas que se ponen así para que, al cerrarse el esfínter, el recto retenga el supositorio dentro en lugar de expulsarlo. 

    Lo que nadie nos cuenta es que estas recomendaciones se basan en un antiguo estudio publicado en la prestigiosa revista Lancet en 1991 realizado en solo 100 personas, pero que luego ¡no se ha vuelto a estudiar nunca mas! según nos cuentan un equipo de enfermeras que, no contentas con la idea de que las cosas “se hacen así porque siempre se han hecho así” se decidieron a investigar el tema y no encontraron ningún otro estudio que validara el anterior. De hecho la mayoría de los prospectos recomiendan todo lo contrario, es decir insertarlo por el extremo afilado. 
    En resumen
    • No todos los medicamentos se pueden administrar en forma de supositorios (Lo siento. Si tu hijo es muy malo para tomarse los jarabes y hay que darle un antibiótico, habrá que armarse de paciencia porque no hay otra opción. Casi  nunca le vamos a recetar un inyectable a un niño SOLO porque no se toma los jarabes)
    • Los supositorios NO son mas eficaces. 
    • Los supositorios NO son más rápidos. 
    • Solo están justificados si en ese momento no tolera la vía oral porque tiene vómitos (pero tampoco se podrán usar si tiene también diarrea, por razones obvias)
    • Los puedes poner como prefieras, aunque por el extremo romo parece que se retienen mejor. 
    ¿Os queréis reír un rato con historias de supositorios? pinchad aquí. 

  • El primer afeitado y la depilación de los chicos.

    Hace unos días la pediatra Amalia Arce publicaba en su blog Diario de una mamá pediatra, un interesante artículo sobre la depilación en adolescentes.
    Un artículo que viene muy bien ahora que empieza la temporada de playa y piscina y  muchas chicas o sus madres preguntan si se pueden depilar y nos piden consejo sobre métodos y problemas que pueden surgir con la depilación.
    Pero me vino mejor aún porque precisamente hoy me consultaba un paciente si podía depilarse las piernas con cera.
    Si. Habéis leído bien. Un paciente. Un chico.
    Podría decir que me sorprendió, pero no. Tengo tres hijos varones y adolescentes y  cada uno tiene una actitud diferente respecto al vello corporal.

    Está el que tuvimos casi que obligar a que se afeitara los tres pelos de la barba, pero que ya “pinchaban” demasiado.

    El que se afeita cada tres días, porque así se ve más interesante.

    Y al que nunca le vimos ni una pelusa haciéndole sombra en el bigote.
    Imaginaréis quien fue el primero en plantearme el tema de la depilación de otras zonas corporales. Empezó rasurándose las piernas hasta que descubrió que los pelos vuelven a salir irritantemente pronto con la maquinilla, así que se ha decidido por la cera, aunque todavía no la hemos probado.

    A ver que dice después del primer tirón.

    Pero ya me está preguntando por el láser. Como comenta Amalia en su blog, el láser, aplicado en pleno proceso de crecimiento, puede precisar mas dosis de las habituales. Pero ¿y si finalmente resulta definitivo? ¿Querrá estar ya toda la vida sin pelo? ¿Y si era un capricho temporal y en el futuro se arrepiente?
    En el caso de los chicos, no lo tengo tan claro. Por el momento le voy a ayudar con la cera, pero preferiría que fuera un poco mas mayor para decidir si hacerse el láser, que puede ser realmente definitivo.

  • Vacuna del papiloma. La reina del miedo a las vacunas.

    El adelanto de la edad de vacunación contra el virus del papiloma a los 12 años ha hecho que aumenten las consultas al pediatra sobre esta vacuna. Lo que no deja de ser una buena noticia. Antes, cuando se vacunaban a los 14 años, muchas veces no teníamos ya oportunidad de hacer nada.

    Hace unos días una mamá me preguntaba en Facebook por mi opinión sobre este artículo. Éste y otros similares proliferan por la red, asustando a los padres con esta vacuna animándolos a no vacunar.

    Voy a enumerar cada unos de los puntos que cita el artículo para explicar porqué son falsos, pero antes hay que explicar algo sobre el virus y su relación con el cáncer.

    El virus del papiloma humano (VPH) produce una de las infección de transmisión sexual más frecuentes del mundo. La infección no produce ningún síntoma y desaparece sola en unos 2 años, pero a veces puede persistir y producir lesiones precancerosas que, si no se tratan,  pueden evolucionar a cáncer después de  20 o 30 años.

    El cáncer de cuello de útero solo se produce si ha habido infección por el VPH. es decir que si no hay infección no habrá cáncer;  pero además el VPH  está implicado en otros tipos de  cáncer como el de ano, vagina, pene, boca, faringe o laringe. 
    El artículo que comentábamos comienza  presentando “un nuevo caso” de una niña afectada por un efecto secundario de la vacuna, y nombrando otros supuestos casos de efectadas.

    En medicina, un caso no sirve para probar que la vacuna es la causa de una enfermedad o unos síntomas, aunque se relacionen en el tiempo.
    En primer lugar, los síntomas deben poder ser “medicamente” explicados. Por ejemplo:

    Ésto es un ojo marrón.

    Ésto es un ojo celeste.

    Ésto es un ojo de 2 colores. Raro, pero posible. Se llama “heterocromía de iris” y lo tiene 1 cada 200 000 personas.

    Esto es imposible. Es un ojo “falso”. Una lentilla. Un artilugio bastante peligroso, por cierto.

    Cuando los médicos vemos ciertos videos que se publican por ahí, de niñas sufriendo síntomas extraños causados supuestamente por la vacuna, tenemos primero que analizar si son síntomas “medicamente posibles” o no. Porque si no son “medicamente posibles” no hay mas que hablar.

    Podríamos pensar que se trata de enfermedades nuevas, y está claro que las  enfermedades nuevas existen. De vez en cuando se describen enfermedades que antes no existían. Que no están (aún) en los libros. Pero son combinaciones nuevas de síntomas existentes, conocidos.

    Si llegamos a la conclusión de que los síntomas son “medicamente posibles”, tenemos que demostrar que la vacuna fue la causa. 

    Para ello necesitamos pruebas. Los testimonios no sirven para probar causalidad. Cuando hablamos de pruebas científicas, nos basamos en distintos tipos de estudios. 

    De menos o mas fiables tenemos:

    • Opiniones de expertos (antiguamente la experiencia era lo mas valorado en un médico, actualmente, con los avances de la ciencia, no me fiaría de un médico que no estudia, que no se actualiza, y solo confía en su experiencia) 
    • Series de casos. Cuando hay muchos casos de una enfermedad (como los testimonios de los que hablábamos antes) puede ser que exista relación causa-efecto, pero también podría ser casualidad. Habrá que investigar mas (cuando el río suena…) 
    • Estudio de casos y controles: Cuando tengo varios casos de una enfermedad, los comparo con un grupo similar que no tenga la enfermedad, que servirá de control y les pregunto si se habían vacunado. Si encuentro diferencias, por ejemplo, todos los casos se habían vacunado y todos los controles no, es una prueba bastante sugerente, pero sigue sin ser suficiente para demostrar que la vacuna es la causa del problema. Hay que seguir subiendo de nivel. 
    • Estudio de cohortes: En este caso empiezo por el momento de la vacuna. Reviso cada cierto tiempo a las niñas vacunadas a ver si presentan algún problema, y a otro grupo no vacunado. Es mejor que el anterior, pero sigue sin demostrar causalidad. 
    • Ensayo clínico: son estudios que se hacen siempre antes de la comercialización de un medicamento o vacuna. Se divide a los pacientes en 2 grupos. A uno se le da el medicamento, al otro se le da un placebo  (sustancia inactiva que se parece al medicamento). Ni el paciente ni el médico saben que se le ha dado. El análisis de los datos lo hace una persona independiente. En estos estudios, las diferencias sí indican causalidad. 
    • Ensayos multicéntricos. Los ensayos clínicos se deben repetir varias veces, por diferentes médicos, en diferentes hospitales y diferentes países para que tengan mas valor y no estén influenciados por intereses personales. 
    • Metaanálisis: son estudios hechos por grupos independientes que recogen los datos de todos los estudio publicados hasta el momento y los analizan en conjunto. Utilizando complejos cálculos estadísticos se llegan a conclusiones mucho mas fiables. 
    En las páginas que comentábamos que se encargan de mostrar casos de niñas afectadas por las vacunas, llegan como mucho a una serie de casos. Los estudios de mas nivel que se han hecho no demuestran diferencias. Los ensayos clínicos multicéntricos que se hicieron antes de la comercialización no encontraron efectos secundarios importantes. 
    Ahora vamos a comentar cada uno de los puntos que utiliza el artículo para argumentar que la vacuna no es efectiva.

    “Sólo ofrece protección frente a dos (o cuatro, según la marca) de las 100 cepas del virus del papiloma humano” 

    Hay mas de 100 tipos de virus, pero no todos producen cáncer con la misma frecuencia. El 70% de los casos de cáncer de cuello de útero están producidos por los tipos 16 o 18, incluidos en las 2 vacunas actualmente disponibles.  Ambas vacunas han demostrado que también protegen contra otros tipos implicados en el cáncer (como los tipos 31, 33 o 45) a pesar de no estar incluidos en la vacuna, por un proceso que se denomina protección cruzada. Esto hace que en la práctica algunas vacunas sean aún mejor que lo que se preveía en la teoría.

    “Los efectos duran pocos años.”

    La vacuna se está utilizando desde el año 2007 y 10 años pueden parecer pocos, pero un reciente estudio (publicado en Clinical Infectious Diseases hace 1 semana) analiza los datos globales de efectividad y encuentra que en comunidades donde se ha incluido la vacuna en el calendario y las coberturas vacunales son adecuadas, las infecciones por VPH y las lesiones precancerosas han disminuido un 90% de media. Si recordamos que el cáncer puede tardar en aparecer 20 o 30 años  después de la infección, pero que si no hay infección no hay cáncer, lo mas probable es que dentro de 20 años podamos decir también que el cáncer ha disminuido un 90%.

    ” El virus del papiloma humano se transmite básicamente por vía sexual, por lo que no tiene ningún sentido poner la vacuna a niñas de 12, 13 ó 14 años. “

    Según datos que publica periódicamente el Ministerio de Sanidad la edad de inicio de las relaciones sexuales ha ido disminuyendo con los años, sobre todo en mujeres. En la última encuesta, más del 11% de mujeres jóvenes reconocieron que habían tenido su primera relación sexual antes de los 16 años. Además, el riesgo de infectarse por el VPH depende de la edad: el riesgo es máximo en los primeros años tras el inicio de las relaciones sexuales, por eso es tan importante que las niñas estén adecuadamente protegidas antes de que llegue ese momento. Además, el adelanto en la edad mejora la cobertura, lo que también es una ventaja. Los estudios demuestran que se produce también con esta vacuna lo que se conoce como efecto rebaño: al haber muchas personas vacunadas, la circulación del virus disminuye y se nota el efecto también en grupos de mujeres mas mayores,  no vacunadas. 

    “Se introdujo en España cuando en otros países ya se estaban produciendo alertas por sus efectos adversos, incluyendo la muerte, invalidez permanente por enfermedad del sistema nervioso, desórdenes autoinmunes, embolismos pulmonares, síndrome de Guillain-Barré, convulsiones, desmayos, temblores, síncopes, vértigos, pancreatitis, lupus y un largo etcétera de daños, sobre los que las campañas de vacunación no dicen absolutamente nada” 

    Todos los países, incluido España, se toman muy en serio los efectos adversos de los medicamentos. Antiguamente era responsabilidad del médico notificarlas, pero actualmente cualquiera puede hacerlo entrando en esta página del Ministerio de Sanidad. Una vez que la reacción se notifica, las autoridades se encargan de investigar si hay relación causal entre la vacuna y la reacción adversa. Ante la mas mínima sospecha “consistente” se suspende la comercialización de la vacuna en cuestión. Hasta ahora, después de casi 200 millones de dosis administradas, no se ha podido demostrar relación causal entre los efectos adversos comunicados y las vacunas. Algunos ejemplos son este estudio de Dinamarca y Suecia  con 700 000 dosis, o éste otro en California con 190 000 mujeres 

    “Algunos países incluso han dejado de recomendar esta vacuna y la han retirado de sus calendarios de vacunación.”

    Como puedes ver aquí, la mayoría de los paises desarrollados incluyen esta vacuna en sus calendarios.  Australia incluso ha decidido incluir también a los varones, medida que han tomado porque consideran que resultará económicamente rentable. Es decir: que se gastarán menos dinero en vacunar a todos los niños que lo que gastarían en atender a los enfermos de cáncer que se evitan. 

    “En España la incidencia del cáncer de útero es bajísima, de las más pequeñas de Europa, donde ya de por sí es baja (el 90% de las muertes se producen en países subdesarrollados, donde las mujeres no se someten a controles ginecológicos).”

    Afortunadamente las cifras de cáncer de cuello en España son bajas, pero cada año se diagnostican unos 2500 casos nuevos y mueren unas 850 mujeres. Además unas 450 000 mujeres tendrán una citología anormal en el control ginecológico rutinario, con la angustia  que ello supone para la afectada y su familia y lo que implica en estudios y seguimiento posterior.

    GLOBOCAN 2012 
    A modo de resumen:

    • La vacuna contra el VPH es efectiva, probablemente más de lo que se esperaba. 
    • Es segura. 
    • Es importante para la salud de nuestras hijas, pero también para toda la sociedad.
    • Hay que vacunar a todas las chicas cuando les llegue el momento, pero también pueden (y deberían) vacunarse los chicos y todas las mujeres, a cualquier edad.

    Otras referencias y fuentes.

    Recomendaciones del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría

    El blog de Centinel hace un análisis exhaustivo de esta vacuna. Toda la información relevante recopilada en una magnífica entrada, un poquito mas técnica.

    Referencia del mapa de incidencia de cáncer de cervix de GLOBOCAN 2012 : 
    Ferlay J, Soerjomataram I, Ervik M, Dikshit R, Eser S, Mathers C, Rebelo M, Parkin DM, Forman D, Bray, F.
    GLOBOCAN 2012 v1.0, Cancer Incidence and Mortality Worldwide: IARC CancerBase No. 11 [Internet].
    Lyon, France: International Agency for Research on Cancer; 2013. Available from: http://globocan.iarc.fr, accessed on 05/06/2016.
  • Reconocimiento médico para los niños deportistas.

    Si tienes un pequeño campeón en casa, apuntado a algún deporte federado, seguramente te sonará este formulario, o alguno parecido.

    Cuando empieza el curso escolar, y con él, el de las escuelas deportivas, muchos niños vienen a la consulta para que les firmemos el certificado de aptitud deportiva que les exige la federación. Así certificamos que ese niño no tienen ningún problema para practicar ese deporte en concreto.
    Durante años, los pediatras hemos cumplimentado esos certificados prácticamente sin mirar al niño. Pacientes conocidos que hemos visto miles de veces, “en la salud y en la enfermedad”, prácticamente desde que nacieron, nos daba la tranquilidad de saber que no tendrían ningún problema con ese deporte ni con ningún otro que quisieran practicar.
    ¿Pero lo sabemos de verdad?
    De vez en cuando se escucha casos de jóvenes, deportistas de élite, que caen fulminados durante un partido y fallecen de muerte súbita. Pero no solo jóvenes profesionales. También se dan casos en niños, practicando deporte a nivel recreativo, y por lo inesperado de estos sucesos, se suele generar una gran alarma social. 
    Las causas mas frecuentes de muerte súbita en niños y jóvenes deportistas previamente sanos son causas cardíacas. Actualmente sabemos con con un sencillo electrocardiograma podemos detectar muchas alteraciones que de otra forma pasarían desapercibidas, después, claro está, de una cuidadosa historia clínica que nos aportará información de antecedentes y síntomas que podrían estar relacionados con problemas de corazón.
    En España la especialidad de medicina del deporte está aún en pañales. y la responsabilidad de certificar que un niño es apto para el deporte es de su médico. De su pediatra. Por eso es necesario formarse adecuadamente.

    En el reciente curso de evaluación cardiológica del niño, previo a la práctica deportiva. el primero de este tipo organizado por la Sociedad Española de Cardiología Pediátrica, se abordaron temas muy interesantes, impartidos por excelentes profesionales en la materia.
    Además de profundizar en el análisis del electrocardiograma para detectar sutiles alteraciones que podrían suponer un riesgo para el niño que practica un deporte, uno de los mensajes importantes que nos llevamos los asistentes fue que no solo los niños que van a federarse en un deporte necesitan un reconocimiento médico deportivo. Quizás todos los niños lo necesitan, teniendo en cuenta que las recomendaciones actuales en cuanto a la actividad física en niños es que realicen al menos 1 hora de actividad física intensa al día y 3 horas a la semana de alguna actividad reglada. Algunos no solo lo cumplen, sino que  incluso lo superan.
    Tenemos muy claro que tenemos que comprarles la indumentaria adecuada para que estén cómodos, el calzado correcto para que no se hagan daño en los pies, las protecciones que precisen según el deporte que practiquen, como el casco para los ciclistas, por ejemplo,
    Igual de importante, o mucho mas, es saber que están sanos y que no tendrán ningún problema para practicar su deporte favorito.
    Si queréis saber en que consiste un reconocimiento médico previo a la práctica deportiva, podéis consultar el siguiente enlace, de la Asociación Española de Pediatría.
    O éste otro, especialmente dirigido a los niños.

  • El día de la galleta. Basta ya.

    Ayer veía en consulta a un niño de unos 3 años que venía por fiebre. Entró comiéndose una galleta. 
    Empezábamos mal para intentar verle las “placas”, que decía la mamá que tenía. 
    Con la boca llena de migas, las posibilidades de ver las amígdalas y sus aledaños se reducen bastante.
    ̶ Dale la galleta a mami y tómate un traguito de agua, cariño ̶ le pedí al niño.
    Photo Credit: Indigo Skies Photography via Compfight cc
    La madre comenzó a contarme la historia mientras guardaba la galleta en una fiambrera con otras 4 y me enseñaba el papel de una magdalena a medio comer.
    ̶ No está comiendo nada. Es muy malo para comer, pero encima ahora que está con fiebre, ya es que ni un bocado.
    No quise decir nada en ese momento porque el motivo de consulta era otro y la preocupación de la madre era la fiebre, pero cuando le expliqué lo que tenía y le recomendé lo que tenía que hacer le pregunté:
    ̶ ¿Siempre toma galletas para merendar?
    ̶ Si, pero solo para merendar. Bueno, también en el cole, el día que toca galleta. Ya sabes, un día llevan galletas y los otros un batido, una fruta, un bocadillo o un bizcocho, pero que sea casero. Nada de bollería.
    No pude evitar soltar un suspiro antes de preguntar.
    ̶ ¿No sería mejor que llevara siempre fruta? Si come tan poco, lo mejor es que coma alimentos saludables, no tantas galletas, porque las galletas son tan bollería como un croissant. Lo sabías ¿No? Lo puedes leer en este artículo del nutricionista Julio Basulto donde lo explica perfectamente. 
    ̶ Es que si lleva fruta todos los días, la traería de vuelta todos los días. Aunque bueno, el otro día venía contento, diciendo  ¡Mira mamá! Me he comido toda la manzana.

    ̶ Muchas veces somos nosotros, los adultos, los que creemos que no se van a comer la fruta, y nos anticipamos a su rechazo dándoles galletas y otras soluciones fáciles. Muchos niños se comerán la fruta si se la ofrecemos, sin otra alternativa. Además está claro que la influencia del grupo ayuda. Lo ideal sería que todos los días tomaran fruta en el colegio. Todos los días. Y acabar para siempre con el día de la galleta, del batido o del bizcocho. Ya lo comentamos antes en la entrada anterior  “El día de lafruta: por algo se empieza”. Que los bizcochos, por muy caseros que sean, también están cargados de azúcar. Y los niños toman mucha más azúcar de la recomendable. Solo hay que sumar la que contienen esas pocas galletas que se toman con la de los cereales del desayuno, el cacao de la leche, los yogures, petit suis , batidos, zumos …¿sigo?
    Os dejo las entradas anteriores donde hablamos de estos temas:

    Ha llegado el momento de dar un paso más. No basta con el día de la fruta. Vamos a desterrar para siempre el día de la galleta (y el del batido, y el del bizcocho). Todo es proponerlo. Hablar con las maestras, con los otros padres. Me ofrezco para dar una charla si queréis, a los que están mas cerca. Por la salud de nuestros niños. 
  • Absurdo como enseñar a dormir.

    Hace unos meses se publicaba en prensa una entrevista al Dr Estivill hablando sobre su famoso libro “Duérmete, niño (edición actualizada y ampliada)”. Me llamó la atención porque desde el mismo título  de la entrevista intenta dejar claro que el método no consiste en dejar llorar a los niños. Precisamente lo que hace que  éste método sea tan conocido y lo que genera opiniones tan dispares a favor y en contra es que recomienda dejar a los niños despiertos en la cuna para que se duerman solos, aunque haya que dejarlos que lloren. 
    Decidí leer la entrevista completa, a ver si era capaz de cambiar mi opinión sobre su controvertido método, ya que cuando yo leí el libro, que sería una de las primeras ediciones, el método sí consistía en dejarles llorar. 
    Basado en el método Ferber (pediatra americano también experto en sueño, como nuestro Estivill), proponía dejar al niño solo en la cuna hasta que se durmiera, dejándolo llorar por períodos progresivamente mayores. La teoría es que el niño acaba comprendiendo que, aunque llore, solo lo consolarán brevemente pero al final lo dejarán solo para dormir, con lo que aprenderá a dormirse solo. 
    Parece ser que en esta nueva edición (actualizada y ampliada) no se deja llorar a los niños. Estaría bueno. Que un profesional recomendara a estas alturas que se puede dejar llorar “tranquilamente” a los niños. cuando hay cada vez mas evidencias que dejarlos llorar  es perjudicial para su desarrollo. Se sabe que el llanto provoca un aumento en el cortisol sanguíneo, hormona que se produce en respuesta al estrés. Esta hormona, actuando sobre un sistema nervioso en pleno desarrollo, condicionará la forma en que ese niño reaccionará ante el estrés en su vida futura. Los partidarios del método dirán que por 2 o 3 días que llore un poquito no pasará nada. Pero sí pasa. 
    Sin embargo, en la entrevista, el Dr Estivill insiste en que se puede enseñar a dormir a un niño desde el primer día de vida. ¿Enseñar a dormir?
    En primer lugar quiero aclarar que no soy experta en sueño (un detalle que el Dr Estivill se empeña en remarcar en cuanto alguien cuestiona algún detalle de su método.) 
    Solo soy médico y pediatra. Y me resulta absurdo lo de “enseñar a dormir”.
    Dormir es una necesidad vital. Dormir es tan necesario para vivir como comer. Experimentos con animales han demostrado que una ratita de laboratorio puede morir si se le impide dormir durante varios días seguidos. Por supuesto estas comprobaciones no se pueden hacer en humanos pero sí se sabe que es prácticamente imposible impedir de forma mantenida que una persona se duerma. 
    No hace falta aprender a dormir. Igual que no hace falta aprender a comer. 
    El recién nacido, desde los primeros minutos de vida, es capaz de alimentarse. No precisa que nadie le enseñe nada. Nace dotado de una serie de complejos reflejos que le permiten encontrar el pecho de su madre, engancharse a él y empezar a mamar. Son los reflejos de arraigo (pataleo, reptación, cabeceo, acercamiento del puño a la cara, lametadas, búsqueda y succión del puño) 

    Con el tiempo (hablamos de meses), estos reflejos se van perdiendo, pero a base de haber practicado varias veces al día, el bebé acaba sabiendo comer, y lo hará sin que nadie haya hecho por enseñarle. 
    Lo mismo sucede con el sueño. No. Lo mismo no. Es aún mas fácil. Si el bebé tiene sueño se duerme y punto. No hace falta ni un solo reflejo, ningún estímulo, ningún aprendizaje. 
    Como mucho necesitará sentirse calentito y seguro en unos brazos amorosos que lo acunen. 
    Distinto es que queramos que duerma en un momento concreto del día, durante unas horas concretas: por ejemplo, durante la noche, y a ser posible mientras sus padres también duermen. Para ello deberían tener desarrollado lo que se conoce como ritmo circadiano; es decir, la capacidad del organismo de distinguir el día de la noche para regular los ciclos biológicos, por ejemplo, el sueño y la vigilia. Esta capacidad se desarrolla en el niño alrededor de los 6 meses, y como todos los procesos madurativos, puede presentar grandes variaciones de un niño a otro. Algunos niños pueden dormir toda la noche de un tirón desde los primeros días de vida, pero si no lo hacen por si mismos, no se lo vamos a poder enseñar. Como mucho lo podemos condicionar para que “entienda” que aunque llore no lo vamos a atender y tendrá que dormirse solo. 
    Si queréis saber más sobre lo que sucede en el cerebro infantil cuando dejamos llorar a los niños, os recomiendo leer este enlace: muy bien explicado y con múltiples referencias bibliográficas.

  • El día de la fruta. Por algo se empieza.

    Cuando mis hijos empezaron la escuela infantil, hace ya muchos años, una cosa me sorprendió gratamente. En las normas que nos entregaron los primeros días de clase nos recomendaban poner cada día algo distinto para comer en el recreo. El contenido era libre, solo era obligatorio los jueves llevar  una fruta.
    ¡Que bien!-, pensé. Jueves, el día de la fruta. Así los niños mas reacios a tomar fruta, al menos un día a la semana la iban a comer, llevados por la influencia del grupo, y porque no iban a tener otra opción.
    En casa siempre hemos desayunado nada mas levantarnos, así que antes de salir para el cole, todos los días menos los jueves (que iba fruta),  el resto de los días les preguntaba a los niños que querían llevar para el recreo. A veces pedían un bocadillo, raras veces galletas, pero pronto empezaron a pedir ello solos también fruta.
    A los pocos meses no hacía falta preguntar. Ellos mismos se lavaban la manzana o ponían el plátano en una fiambrera para que no se aplastara (después de encontrarnos varios plátanos en este lamentable estado)

    ¡Que bien!-, volví a pensar. Esto da resultado. Así sí que comen fruta. ¿Lo harán en todos los colegios? Deberían.

    Empece a preguntar a mis pacientes en la consulta si también tenían el día de la fruta. En algunos colegios sí, en otros no. Aproveché la ocasión para sugerir la idea a todas las maestras que conocía.

    Ahora, casi 15 años mas tarde, en todos los colegios existe el día de la fruta. Aunque con la mejor de las intenciones, en muchos también existe el día del batido, el día de las galletas o el día del bizcocho. Aunque eso sí. Bizcocho casero.

    A riesgo de parecer pesada con el tema del azúcar, recordaros que el Bizcocho casero también tiene mucha azúcar. Como dice Lucía, la  nutricionista de Dimeque comes, “Dejad de flipar con la repostería casera”. Aunque también, de vez en cuando, podéis probar alguna de las recetas que Silvia, nutricionista, comparte en su blog Equilibra’t  con ingredientes mas saludables-

    Además, no solo la fruta es una opción saludable. Un papá comprometido con la alimentación saludable de sus hijos compartía orgulloso en Twitter, cuando su retoño le sugirió pepino para el recreo.

  • Tú. Sí, tú, también puedes ayudar a promocionar la lactancia.

    “Lactancia materna: cimientos de una sociedad sana” es un carnaval de blogs organizado por Asociación Oro Blanco y Tigriteando para darle difusión al XIII Congreso Fedalma, que se celebrará en Ciudad Real el 15 y 16 de abril, y también para promover la lactancia materna en la blogosfera.
    http://www.fedalma.org/

    Con este carnaval se pretende poner de manifiesto el papel de la lactancia en el desarrollo de una sociedad mas sana, mejor.

    No tengo intención de recordar  en esta entrada las ventajas de la lactancia materna.
    Como ya os he dicho en otra ocasión, no soy una pediatra pro lactancia. Solo me limito a recomendar a mis pacientes lo mejor para su salud, a la luz de los conocimientos actuales. Por eso, en temas de alimentación infantil, parece que lo mejor, es también lo más antiguo: la leche materna. Esa fuente natural de alimento, salud y vida que siempre estuvo ahí, pero que durante muchos años quedó relegada a un segundo plano en parte por la presiones sociales.

    Generaciones de mujeres crecieron pensando que alimentar con biberón era mejor, más fácil, les permitía volver a aportar a la sociedad todo su tiempo dedicado al trabajo fuera de casa, y las habilidades prácticas necesarias para amamantar se fueron perdiendo. La lactancia materna se convirtió en un proceso que requería mucha ayuda para desarrollarse normalmente. Lo que tendría que ser un acto natural, normal, sencillo, se convirtió en un complicado procedimiento que precisa múltiples puntos de apoyo para que funcione.  Y no debería ser así.

    La lactancia materna supone una serie de ventajas indudables para el bebé y la madre. Pero también para el conjunto de la sociedad. Una sencilla manera de sentar las bases de una sociedad sana. La prevención a largo plazo de enfermedades como diabetes, obesidad y todas sus consecuencias relacionadas en el niño; y en la madre, la disminución del riesgo de cáncer de mama y ovario, contribuirán al desarrollo de individuos sanos.
    La disminución de las enfermedades del bebé suponen una ventaja para la sociedad , al disminuir también el absentismo laboral, aumentando la productividad de los padres trabajadores.  Países como Estados Unidos, donde se hacen estudios costo-beneficio de todas las actuaciones en salud lo saben muy bien, y no dudan en promocionar al máximo la lactancia materna
    Actualmente la sociedad no apoya la lactancia tanto como debería. Al menos nuestra sociedad.
    Pero esto puede cambiar. Podemos hacer algo por devolver a la sociedad la normalidad de la lactancia. Desde cualquier frente. Pequeños gestos pueden generar un cambio para promover la lactancia, sentando así las bases de una sociedad mas sana.

    • Si eres madre, no te escondas para amamantar. Estarás contribuyendo a normalizar la lactancia.
    • Enseña a los niños, propios y ajenos, las ventajas de la lactancia. Las niñas aprenderán a amamantar y los niños a apoyar a las madres.
    • Si eres maestro, maestra, enseña a tus alumnos, organiza visitas de madres, habla con los niños sobre lactancia. 
    • ¿Te gustan las redes sociales? Participa. Sigue a grupos de madres. Comparte. Aprenderás y tus aportaciones ayudarán a otras madres. 
    • Acude a grupos de apoyo a la lactancia. Cuando ya no necesites ayuda, tú serás la experta, la que puede apoyar a una madre reciente. Comparte conocimiento. La  gratificación puede ser enorme.
    • Si en tu ciudad hay un banco de leche, puedes donar. Para un recién nacido prematuro tu leche le puede dar la vida. Averigua si puedes donar pinchando aquí. 
    • Si eres empleador puedes contribuir, dentro de tu ámbito y posibilidad, a fomentar las medidas de conciliación entre tus trabajadores.
    • Si tienes un bar, una cafetería, tal vez puedas imitar la estupenda iniciativa que se puso en marcha en Colombia y que se ha ido extendiendo por otros países, invitando a las madres que precisan amamantar a sentarse y tomarse gratis un té.

    Imagen publicada en Bebés y más
    • Si eres padre, madre, abuela, tía, amiga, vecina de una madre lactante, felicita, anima ofrece ayuda. Incluso una madre motivada agradece un gesto de apoyo de su entorno.

    Todos podemos poner nuestro granito de arena en la promoción de la lactancia. No dejes pasar la oportunidad de contribuir a una sociedad mejor.