Close

Categoría:

lactancia materna

  • La ictericia del recién nacido

    La ictericia neonatal, esa coloración amarillenta de la piel y los ojos del recién nacido, es una situación muy frecuente que se ve en los bebés de pocos días de vida.
    Se debe a un aumento de la bilirrubina, que es un producto de desecho de  la destrucción de los glóbulos rojos.

    (más…)

  • Las leches de crecimiento NO son necesarias.

    La lactancia materna es lo ideal para la alimentación del bebé. Durante los primeros 6 meses de vida debería ser su único alimento. Luego, mientras se van incorporando otros alimentos, debería seguir siendo una parte fundamental de la dieta hasta los 2 años o hasta que la madre o el niño quieran. Es la opción natural para la alimentación del bebé.

    (más…)

  • Lactancia materna, desarrollo de la boca y lenguaje.

    A éstas alturas resulta una obviedad decir que la lactancia materna es la forma de alimentación más adecuada para el bebé, la que cubre todas sus necesidades nutricionales. Lo que a lo mejor no sabías en que la lactancia materna se relaciona con  un mejor desarrollo de las estructura de la boca, con menos alteraciones en la posición de los dientes y menos problemas del lenguaje.

    (más…)

  • Muerte Súbita del Lactante. Actualización.

    ̶ ¿Qué tal el hermanito? ̶ le preguntaba a un reciente hermano mayor ̶ ¿Cómo se porta?
    ̶ Bien ̶ , me contestaba, con cara de fastidio ̶ Pero solo sabe comer y dormir; comer y dormir; comer y dormir….y así todo el día.
    Por suerte para este pequeño “príncipe destronado”, al menos este hermanito no lloraba demasiado, porque lo cierto es que el recién nacido dedica la mayor parte de su tiempo a dormir y luego reparte el tiempo restante en comer y llorar, en proporciones variables según la suerte que hayamos tenido. El sueño del bebé es muy importante para su desarrollo, pero también es un  momento en el que es especialmente vulnerable.
    Se denomina muerte súbita del lactante o muerte en la cuna, cuando un bebé menor de 12 meses fallece de forma súbita, generalmente mientras duerme y no se llega a conocer la causa después de una investigación detallada. Es una circunstancia excepcional, pero es la causa más frecuente de muerte en bebés durante el primer año de vida en países desarrollados.
    La incidencia de muerte súbita del lactante varía mucho en diferentes países sin un claro patrón geográfico ni socioeconómico. En España la incidencia estaría entre el 0,3 y el 0,4 por mil nacidos vivos pero hay pocos estudios sobre este problema en nuestro país.
    Desde hace muchos años se sabe que hay una serie de factores que se asocian a mayor o menor riesgo de que se presente una muerte súbita del lactante. Muchos de éstos factores, asociados a la genética, la edad de los padres o el sexo del bebé no se pueden modificar, pero otros sí.
    Lo que NO hay que hacer
    La Asociación Española de Pediatría publicaba en 2014 las recomendaciones de consenso para prevenir la muerte súbita, pero recientemente, a finales de 2016, la Asociación Americana de Pediatría revisaba estos factores de riesgo y publicaba las nuevas recomendaciones para la prevención de la muerte súbita del lactante, que se resumen en las siguientes:
    • ·        Poner al bebé a dormir boca arriba hasta el año de vida. Siempre. Cada vez que vaya a dormir. Dormir boca arriba no aumenta el riesgo de atragantamiento, ni siquiera en los bebés que regurgitan mucho o padecen reflujo.

    Para dormir, boca arriba, siempre.
    Ponerlo de lado no es seguro y no se recomienda.
    Clik para tuitear
    •  Superficie firme para dormir. El colchón debe ser duro y debe estar protegido por una sábana ajustable, sin otras prendas de cama ni objetos blandos en la cuna. Esto incluye  almohadas, mantas, “chichoneras”, juguetes, etc. 

    Abriga al bebé, no lo tapes.
    •  La lactancia materna, sobre todo si es exclusiva, pero también si es parcial, es un factor protector de muerte súbita.

    Dale el pecho.
    • El bebé debe dormir en la habitación de los padres, cerca de la cama durante el primer año de vida. La AAP no recomienda que el bebé duerma en la misma cama que los padres, es decir, el colecho. Teniendo en cuenta que el colecho es una práctica habitual en algunas familias, es importante conocer los riesgos reales de esta práctica. El colecho supone un aumento importante del riesgo de muerte súbita en los siguientes casos:

    a.       Si el bebé tiene menos de 4 meses de edad.
    b.      Si alguno de los padres fuma, o si la madre fumó durante el embarazo.
    c.    Si alguno de los padres está excesivamente cansado o bajo los efectos de sustancias sedantes, como medicamentos, alcohol o drogas de abuso.
    d.      Si se comparte la cama con otros niños.
    e.    Si se duerme sobre una superficie blanda como un sofá, una cama de agua o un colchón viejo.
    En la habitación con los padres hasta el año de vida.
    ¿Colecho? Sí, pero seguro.
    Las cunas de colecho pueden ser una opción.
    • El chupete es un factor protector de muerte súbita. Se puede ofrecer una vez que la lactancia esté bien establecida, sin lazos ni cadenas que se puedan enredar en el cuello ni enganchados en juguetes blandos, que se deben evitar dentro de la cuna. Si se le cae una vez dormido no es necesario volver a colocárselo.

    Chupete para dormir si la lactancia está bien establecida.
    • Fumar durante el embarazo o fumar en la casa o el coche familiar son factores de riesgo de muerte súbita, al igual que el consumo de alcohol o drogas durante el embarazo. Este riesgo es aún más importante si se comparte la cama con el bebé.

    No fumar.
    •  Evitar abrigar en exceso al bebé. No hay una temperatura ambiente recomendada, aunque se debería vestir al bebé con una capa mas de las que un adulto precisa para sentirse cómodo, atendiendo a los signos de que tiene calor, como la sudoración o si se nota el cuerpo caliente a nivel del pecho.

    No abrigar en exceso.
    • El control médico del embarazo y la vacunación de los niños son factores protectores de muerte súbita.
    • Ningún accesorio, colchón o cuna que se anuncie como protector contra la muerte súbita ha demostrado su efectividad. Tampoco los monitores cardiorrespiratorios de uso doméstico.

  • Si toma leche materna también necesita vitamina D

    A pesar de que ya os he dicho que no soy una pediatra pro lactancia, cada vez más mamás me buscan porque saben que las apoyaré en todo lo que pueda en su decisión de llevar la lactancia materna hasta que ella o su bebé quieran.

    Por eso, cada vez que les explico que tienen que darle a su bebé las gotitas con las 400 U de vitamina D me siento un poco culpable y obligada a explicarles porqué es necesario dársela, a pesar de que les estoy diciendo que lactancia materna exclusiva es eso: exclusivamente leche materna y nada de agua, nada de infusiones, nada de nada…entonces, ¿porqué hay que darle las gotitas de vitaminas? 

    Además si habíamos dicho que la leche materna es el mejor alimento para el bebé, el mas completo, el que cubre todas sus necesidades, el que lo hidrata si tiene sed, lo alimenta si tiene hambre, lo protege si está enfermo, etc….Entonces, ¿no era tan buena?

    La vitamina D es necesaria para la absorción del calcio y fundamental para el metabolismo de los huesos. Su déficit produce el raquitismo, una enfermedad en la que los huesos son mas blandos de lo normal y se pueden deformar durante el crecimiento.

    La vitamina D se obtiene de la dieta en forma de precursores, y precisa de la exposición de la piel a la luz solar para transformarse en su forma activa. Se calcula que se necesita una exposición de unos 10-15 minutos sin protección solar  para tener unos niveles adecuados. Además, esto siempre que no vivamos muy al norte. En  regiones poco soleadas, durante el invierno no es posible conseguir una exposición solar suficiente. Además, los cambios en el estilo de vida actual hacen que muchas mujeres no se expongan lo suficiente durante el embarazo y la lactancia, por lo que sus niveles de vitamina D no alcanzan niveles óptimos tampoco en su leche.

    La leche artificial está suplementada con vitamina D, pero los niños que toman leche artificial, también precisan tomar suplementos, al menos hasta que tomen 1 litro de leche al día, para que sus niveles sean adecuados.

    Tampoco exponer al bebé al sol parece buena idea. La piel del bebé, mas inmadura, no cuenta con los mecanismos de reparación de las lesiones producidas por el sol y sus efectos perjudiciales son mas acusados. Además es una piel mas fina y de estructura mas simple, por lo que los protectores solares pueden dar mas reacciones indeseables. No se aconseja exponer al sol a los bebés por debajo de los 6 meses, ni tampoco usar en ellos protectores solares. Después de esta edad, se aconseja usar filtros físicos ( de esos que dejan capa blanca), para evitar que se absorban, pero los filtros físicos solos, sin filtros químicos, no son tan efectivos.

    Una cosa mas. Solo necesitan vitamina D. Han proliferado preparados que, con la excusa de que llevan vitamina D, incorporan otros suplementos, otras vitaminas, etc, que no son realmente necesarios y que solo consiguen incrementar el precio del producto.

    Si quieres saber más.
    Recomendaciones de suplementos de vitamina D de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria:  https://www.aepap.org/previnfad/rec_vitamina_d.htm
    Fotoprotección en la infancia: http://www.dermapixel.com/2015/06/fotoproteccion-en-la-infancia-que-hay.html

  • Leche materna contra el cáncer.

    No pude resistir la tentación de aceptar el reto que la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas proponía a los blogueros sobre escribir algo relacionado con nutrición y cáncer con motivo del Día Mundial del Cáncer, el 4 de febrero.
    No soy Dietista-nutricionista, pero como pediatra, hay un alimento del que sí puedo hablar con conocimiento de causa. La leche materna.  

    Photo Credit: Laura Howard via Compfight cc
    Hace unos meses salía a la prensa generalista un metaanálisis  que encontraba un efecto protector contra la leucemia en los niños que habían sido amamantados, con un mayor efecto protector cuando la lactancia superaba los 6 meses. Eran unos resultados muy interesantes, que confirmaban los de otros estudios anteriores. Sin embargo posteriormente, analizando en profundidad los datos, se vio que la edad materna estaba actuando como factor de confusión y en realidad no se le podía atribuir ese efecto a la leche materna solamente.
    A pesar de lo decepcionante de este segundo hallazgo, se siguen investigando otros componentes de la leche materna que podrían tener efectos protectores contra el cáncer y se sientan las bases para continuar con estudios en este sentido.
    Lo que sí está probado es que la lactancia protege contra el cáncer.
    Protege a la madre que lacta contra el cáncer de ovario y el cáncer de mama, con un efecto protector mayor a mayor duración de la lactancia.

    Ésto,  asociado a que la leche materna es el mejor alimentopara el bebé y le supone muchos otros beneficios para su salud a corto, medio y largo plazo, se puede decir que  la leche materna sí es un factor de protección contra el cáncer. 

    Un motivo más para insistir en recomendarla a todos los niños,
     a todas las madres, 
    durante todo el tiempo que quieran.