La OMS acaba de publicar las nuevas recomendaciones sobre actividad física, conductas sedentarias y sueño para niños de menos de 5 años. ¿Quieres saber cómo puedes hacer para que tu bebé haga ejercicio?

Como ya había dicho la Academia Americana de Pediatría, los niños pequeños deberían limitar el tiempo que pasan ante una pantalla para aumentar la actividad física y el tiempo de juego. Ahora la OMS,  siguiendo el consejo de un grupo de expertos, ha establecido unas recomendaciones ajustadas a cada edad, incluidos los niños menores de 5 años.

Uno de los problemas más importantes para la salud es la falta de actividad física que aumenta el riesgo de obesidad y otras enfermedades relacionadas. Y no es un problema que solo preocupe en adultos sino también en niños. De hecho se calcula que hasta un 80% de los adolescentes no realizan actividad física suficiente. Por eso la OMS  insiste en que los niños deben realizar más actividad física y reducir las actividades sedentarias al mínimo para fomentar unos hábitos saludables desde los primeros años de vida y sentar las bases de una vida más sana en el futuro. Ya teníamos las recomendaciones para niños a partir de los 5 años, ahora toca el turno de los más pequeños.

¿Cómo puede un bebé hacer ejercicio? ¿Es posible?

Según estas recomendaciones, los niños de menos de un año que aún no tienen mucha movilidad deberían pasar al menos 30 minutos al día boca abajo jugando e interactuando con un adulto. Es lo que se conoce como el tummy time, tiempo sobre la barriga, y consiste en poner al bebé despierto sobre el abdomen, ponernos a su altura y hablar, cantar o lo que se nos ocurra para interactuar con el bebé. Es una excelente manera de jugar con los niños más pequeños. Normalmente al principio disfrutarán unos pocos minutos hasta cansarse pero progresivamente irán tolerando más tiempo y animándose a jugar. Se puede aprovechar el momento del cambio de pañal para disfrutar de un momento de juego sobre la barriga. Sumando pequeños ratitos a lo largo del día conseguimos llegar a los 30 minutos diarios, incluso más. Si durante este tiempo el bebé se queda dormido hay que llevarlo a su cuna y acostarlo boca arriba, para prevenir la muerte súbita.

Para los niños menores de un año que ya se mueven un poquito volteando o gateando lo ideal es ponerlos a jugar en el suelo, cuanto más tiempo mejor. También es conveniente evitar que estén mucho tiempo sentados en el carrito, la trona o la hamaquita, y nunca durante periodos superiores a una hora seguida. A estas edades se recomienda no exponer a pantallas como la televisión o el móvil. Durante los periodos de inactividad podemos leerles cuentos, contar historias o cantar.

Los niños de 1 a 2 años deberían pasar unas 3 horas al día realizando actividad física vigorosa. La mejor forma de cumplir con este objetivo es animar a los niños a jugar. Tampoco es conveniente que pasan más de una hora seguida sentados en el carrito o en la trona y hay que evitar todo lo posible el tiempo de pantalla, al menos hasta los 2 años y posteriormente cuanto menos mejor. Cuando toque pasar un rato sentados es preferible leer, contar historias, cantar, jugar a hacer puzzles, colorear o cualquier otra actividad que estimule las actividades manuales y la creatividad.

Establecer las bases de una vida activa y saludable está en nuestras manos. ¡Vamos a jugar!