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lunes, 7 de agosto de 2017

Diabetes y lactancia materna. Lo que necesitas saber.

Hasta un 1% de las embarazadas presentan diabetes antes del embarazo, y hasta un 12%, pueden desarrollarla durante la gestación. La diabetes durante el embarazo supone un riesgo, tanto para la madre como para el bebé.
La embarazada diabética puede tener infecciones, hipertensión y parto prematuro, así como mayor dificultad para el control del azúcar a pesar del tratamiento y mayor incidencia de complicaciones propias de la enfermedad.
El bebé puede crecer más lentamente, nacer antes de tiempo, o crecer en exceso dificultando el parto que puede acabar en cesárea. El recién nacido también puede tener problemas respiratorios o para regular la temperatura o los niveles de azúcar en sangre.
El estricto control de la embarazada es fundamental, para evitar complicaciones.

La diabetes que ya está presente antes del embarazo puede ser de 2 tipos:
  • Diabetes tipo 2:  aparece en mayores de 30 años y se controla al principio con dieta aunque con el paso del tiempo puede precisar tratamiento con medicamentos e incluso insulina.
  • Diabetes tipo 1: la que se diagnostica antes de los 30 años, precisa tratamiento con insulina siempre, además de la dieta.
  • La diabetes gestacional aparece durante el embarazo. Para detectarla se hace una prueba a todas las embarazadas entre las semanas 24 y 28. La prueba de O’Sullivan. Se determina la glucosa en sangre 1 hora después de tomar 50 gr en glucosa. Si esta prueba es positiva (la glucemia es igual o superior a 140 mg/dl) hay que confirmar el diagnóstico con una curva de glucosa. Se hace una determinación de glucosa en sangre en ayunas y después de 1,2 y 3 horas de tomar 100 gr de glucosa. Se considera positivo si los valores están alterados en 2 determinaciones.

Las madres que eran diabéticas antes de quedarse embarazadas pueden estar en tratamiento solo con dieta, con  pastillas (antidiabéticos orales) o con insulina. Durante el embarazo los antidiabéticos orales están contraindicados, así que la mayoría de las embarazadas se tratarán con dieta y si es necesario, también con insulina.

La diabetes gestacional se controla generalmente bien con dieta, pero a veces precisan también insulina. 



Cómo influye la diabetes en la lactancia (o la lactancia en la diabetes)


La diabetes gestacional en general desaparece por completo en cuanto nace el niño, es un factor de riesgo para que esa madre desarrolle diabetes en el futuro y para que el niño presente diabetes, obesidad o síndrome metabólico (un factor de riesgo cardiovascular que engloba hipertensión, diabetes y aumento de colesterol y triglicéridos)
Es conocido que  la lactancia materna protege a la madre del cáncer de mama y ovario. Pero también del riesgo de desarrollar diabetes, síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular como infarto de miocardio. Si además la madre tiene diabetes (pregestacional o gestacional) el efecto protector de la lactancia es mayor.
Los bebés amamantados también tienen menos riesgo de  diabetes, obesidad y enfermedad metabólica. Pero si su mamá ha tenido diabetes en el embarazo, el efecto protector de la lactancia es aún mayor.
Por eso en el caso de madres diabéticas es aún más importante tomar todas las precauciones para asegurar el éxito de la lactancia. El aumento de las cesáreas,  la separación del bebé de su madre "para observación" o el uso de biberones de leche artificial son el caldo de cultivo óptimo para dificultar el inicio de la lactancia. Si a esto se suma que es habitual un pequeño retraso en la subida de la leche en madres diabéticas, el fracaso está garantizado si no se tiene la precaución de fomentar el contacto piel con piel, la lactancia a demanda durante las primeras horas de vida y el uso de suplementos con relactador o jeringa cuando sean necesarios.

Tratamiento de la diabetes durante la lactancia.


  • La diabetes gestacional suele remitir completamente tras el parto y la madre no precisa más tratamiento.
  • La insulina es una molécula grande y no pasa a la leche, no supone ningún riesgo para el bebé.
  • Las mujeres que tomaban antidiabéticos orales antes del embarazo y que tuvieron que cambiar a insulina pueden seguir con insulina durante la lactancia. Algunos autores recomiendan esta opción ya que no todos los antidiabéticos orales son compatibles con la lactanciaEl especialista que trate a la madre elegirá alguno que sea compatible y siempre queda recurrir a la página e-lactancia.org.
  • La dieta será la misma que tuviera previamente la madre para controlar su diabetes, teniendo en cuenta que las necesidades aumentan en unas 300 kcal al día los primeros 6 meses y luego en unas 400 kcal al día hasta el final de la lactancia. Pero no es necesario contar calorías, la sensación de hambre avisa cuando es necesario comer más.

La lactancia materna es lo mejor, eso ya lo sabemos, 
y para las madres diabéticas y sus hijos tiene un valor añadido, aunque suponga superar algunas dificultades más. 

Bibliografía 







martes, 1 de agosto de 2017

El exceso de ruido y la audición en los niños.


Los problemas de pérdida de audición por exceso de ruido son conocidos en adultos expuestos de forma prolongada a ruidos excesivamente altos, como trabajadores industriales, aquellos que trabajan con maquinaria ruidosa, o en entornos especialmente ruidosos como  un aeropuerto. Sin embargo estos problemas se empiezan a ver también en niños que usan dispositivos de música y juegos portátiles con auriculares-

Niños que usan dispositivos de música y juegos portátiles con auriculares tienen riesgo de pérdida auditiva por exceso de ruido.

La pérdida auditiva se puede producir a distintos niveles del sistema auditivo. Aquí puedes ver cómo funciona el oído, en solo 3 minutos.

La pérdida auditiva por trastorno de conducción sucede cuando la señal acústica simplemente no llega a la cóclea, la zona del oído que recibe el estímulo auditivo y lo transmite al cerebro. Puede ser por cera en el conducto auditivo o porque haya líquido en el oído medio. Es lo típico cuando hay una otitis, por ejemplo. Un trauma acústico importante podría dañar el tímpano y producir pérdida auditiva pero no es frecuente en niños (hace falta un ruido muy intenso para que esto suceda)

El daño auditivo por ruido se produce mayormente por lesiones a nivel de la cóclea. La cóclea es la parte del oído que recibe el estímulo auditivo y lo transforma en una señal eléctrica que, a través del nervio auditivo, se dirige al cerebro donde se interpreta. Las células de la cóclea que se encargan de ésta función se llaman células ciliadas. En español éste nombre no nos dice mucho. En ingles se denominan "hair cell". Células con pelos. Al microscopio electrónico se ven perfectamente estos pelos. Prolijamente peinados cuando están sanos. Completamente despeinados cuando han sido dañados por un ruido excesivo. Y lo peor es que no hay peines. Nada puede restaurar el daño una vez que se ha producido. ¿Quieres ver cómo el ruido daña a las celulas ciliadas? Pincha aquí.  
Fuente: Centers for Disease Control and Prevention
Afortunadamente tenemos muchas más células ciliadas de las que son necesarias, pero a la larga pueden acabar disminuyendo tanto que empiece a notarse el daño auditivo.

Además, en niños el estímulo auditivo es necesario para el desarrollo de las zonas del cerebro que procesan la información auditiva, así que

Si el niño no oye bien, tampoco se desarrollará bien la parte del cerebro encargada de ésta función.

Estímulos auditivos intensos pero breves pueden producir efectos transitorios, parcialmente reversibles, como zumbidos o sensación de que todos los sonidos están como atenuados. Esto es frecuente por ejemplo después de un viaje en avión o después de un concierto. Aunque es reversible, no lo es por completo y debe servirnos  de señal de alarma de que la exposición ha sido excesiva. Es importante enseñar a los niños a reconocer estos signos de alarma. Esta magnífica infografía de @boticonsejos nos puede ayudar.

La exposición cada vez más frecuente de los niños a dispositivos portátiles con auriculares los pone en riesgo de un exceso mantenido de ruido lo que puede desencadenar a la larga un daño auditivo.
La mejor medida preventiva es controlar el volumen
Lo ideal es que el nivel de ruido esté por debajo de los 85 dB, pero esta medida a  veces es difícil de conocer, por lo que habrá que guiarse por otros parámetro, más indirectos. 
  • Es mejor escuchar música en ambientes poco ruidosos. Si hay mucho ruido alrededor es probable que tengamos que subir el volumen por encima de los niveles adecuados.
  • Una buena forma de saber si el volumen es adecuado es que tengamos la sensación de estar cómodos con ese nivel de ruido. Si el volumen nos parece "demasiado alto" probablemente lo sea. Es importante ayudar a los niños a encontrar ese nivel personal.
  • Otra forma de saber si el volumen es demasiado alto es preguntar a los que nos rodean si pueden escuchar lo que estamos oyendo. Si lo pueden oír probablemente el volumen sea excesivo.
  • Tomarse un descanso cada 15-20 minutos es una buena forma de permitir que el oído se recupere. 
  • Existen tapones especiales que pueden atenuar hasta 30 db y  protectores externos tipo cascos o auriculares (como los que se usan en la industria) que pueden atenuar otros 30 db.
    • Un concierto, independientemente del tipo de música o de la distancia a las fuentes de sonido, puede llegar a los 120 db. La Academia americana de ORL insisten en que los niños que acuden habitualmente a conciertos o espectáculos musicales debería usar tapones o protectores externos para evitar daño auditivo .
    • Estímulos auditivos muy intensos, como un disparo de arma de fuego o fuegos artificiales  por ejemplo, puede estar sobre los 160 dB. En éstos casos, si no se puede evitar la exposición, se debería recurrir a utilizar ambos tipos de protección: tapones y protectores externos .
Más información

miércoles, 12 de julio de 2017

La ictericia del recién nacido

La ictericia neonatal, esa coloración amarillenta de la piel y los ojos del recién nacido, es una situación muy frecuente que se ve en los bebés de pocos días de vida.
Se debe a un aumento de la bilirrubina, que es un producto de desecho de  la destrucción de los glóbulos rojos.
glóbulos rojos

Durante el embarazo el bebé necesita más glóbulos rojos para transportar el oxígeno por la sangre. Cuando nace, como el aire es más rico en oxígeno que la sangre de la placenta, esos glóbulos rojos que ya no son necesarios se destruyen. En condiciones normales, la bilirrubina se procesa  en el hígado y de ahí pasa al intestino formando parte de la bilis para ser eliminada por la heces. 
En el recién nacido se suman varias circunstancias para que este proceso se altere y aumente la cantidad de bilirrubina. 
  • El hígado está inmaduro, no puede procesar tanta bilirrubina y no la puede eliminar correctamente. 
  • Parte de la bilirrubina que llega al intestino es nuevamente absorbida, por lo que vuelve a la sangre. 
  • Si la lactancia no está bien establecida y el niño no se está alimentando adecuadamente, la ictericia puede empeorar. 
  • En algunos casos se puede dar una incompatibilidad entre la sangre del niño y de la madre. Durante el embarazo la madre produce anticuerpos contra la sangre del niño y aumenta la destrucción de los glóbulos rojos. La más grave es la incompatibilidad Rh (Cuando la madre es Rh negativo y el bebé Rh positivo) pero también puede haber incompatibilidad con los grupos A o B, pero generalmente son cuadros menos graves.

¿Qué pasa cuando aumenta la bilirrubina?

El aumento de bilirrubina se manifiesta por la coloración amarillenta de la piel que va progresando  "de arriba hacia abajo". Lo primero que se suele ver es que la parte blanca del ojo está amarillenta. Luego el tinte amarillo puede llegar al pecho, al abdomen, a los muslos, incluso las piernas. El color de la piel es una cuestión puramente estética. La importancia de la ictericia se debe a que, si este pigmento llega al líquido que baña el sistema nervioso central, la bilirrubina "tiñe" los tejidos cerebrales produciendo un cuadro grave con convulsiones, sordera, retraso mental y otras secuelas, llamado kernícterus.

¿Cómo se diagnostica? 

Un pediatra experimentado puede calcular " a ojo" si la bilirrubina está lo suficientemente alta como para precisar tratamiento, pero siempre se debe hacer alguna determinación.
bilirrubinometro medir bilirrubina en piel ictericia neonatal

Existen actualmente unos dispositivos que miden la bilirrubina directamente en la piel, sin necesidad de hacer analítica, pero se debe comprobar en sangre cuando los niveles son altos para estar seguros.

¿Cuándo se debe tratar? 

Si los niveles de bilirrubina superan ciertos límites dependiendo de la edad del niño y otros factores de riesgo (por ejemplo los prematuros pueden tener complicaciones con niveles más bajos), es necesario hacer que esos niveles disminuyan. 
fototerapia
El bebé debe permanecer el mayor tiempo posible bajo la luz, incluso durante las tomas.
La medida más simple para disminuir la bilirrubina es la fototerapia: se coloca al bebé debajo de una lámpara especial que acelera la pérdida de la bilirrubina a través de la piel. Es importante que para que sea efectiva el niño esté desnudo para que la luz actúe sobre la mayor parte posible de superficie corporal, teniendo cuidado de que no se enfríe. Es importante también asegurarnos de que el bebé se está alimentando correctamente. A veces, en lugar de lámparas de fototerapia se usan unas mantas luminosas con las que se envuelven al niño.
En los casos más graves, cuando los niveles de bilirrubina son muy altos, puede llegar a ser necesario hacer una exsanguinotransfusión: un recambio parcial de la sangre. Se extrae parte de la sangre del bebé y se le transfunde sangre limpia, sin bilirrubina. 
Normalmente, después de unos días de fototerapia los niveles disminuyen hasta límites seguros y el bebé se puede ir a casa. Es normal que aún siga amarillo unos días más, sobre todo los ojos. A algunos niños les dura incluso semanas, sobre todo si está con lactancia materna. Pero pasados los primeros 7-10 días de vida, la bilirrubina ya no puede llegar al cerebro así que la ictericia deja de ser un problema.

¿Que podemos hacer para prevenir la ictericia?


Para prevenir complicaciones derivadas de la ictericia es importante: 
  • Estar pendientes del color del bebé durante los primeros días de vida. Observar los ojos y la piel. Si la piel está muy enrojecida, al apretar un poco con el dedo se puede ver mejor el color real. 
  • Asegurarse de que el niño se está alimentando bien, consultando cualquier duda que pueda surgir al respecto.
  • Acudir a una revisión por el pediatra en la primera semana de vida para confirmar que no hay ninguna complicación. 

martes, 27 de junio de 2017

Cuándo empezamos a hablar de sexualidad con los adolescentes

Hablamos de sexualidad con los hijos desde que son muy pequeños. (Nos explica cómo hacerlo el Pediatra Gabriel Ruiz en su blog) Desde que el niño descubre que mamá no tiene pene, como él y como papá, o cuando nos preguntan de dónde vienen los niños, o como han llegado a la barriga de mamá. Tanto si le has contado el cuento de  la cigüeña, como si has usando el simil de la semillita, llega la adolescencia y es el momento de hablar en serio (y de comprarles la primera caja de preservativos)

Nos dicen las estadísticas que el 50% de los jóvenes busca información sobre sexualidad en los padres o en otros adultos de la familia. No podemos eludir esa responsabilidad, porque con suerte, nuestro hijo pertenece al 25% que busca información en un profesional y al menos podemos estar tranquilos. Pero también podría pertenecer a ese otro 25% que recurre a su pareja o amigos, que puede estar tan desinformados como ellos mismos. O a otras fuentes aún menos recomendables como internet o las redes sociales. 

Mirøslav Hristøff Flickr via Compfight cc
La pubertad es la edad en la que dan el estirón, aparecen los caracteres sexuales secundarios, y adquieren la capacidad reproductiva. Es un período de transición entre la infancia y la edad adulta que duran unos años y empieza sobre los 9-11 años en las niñas y entre los 12-14 años en los niños.

El que adquieran capacidad reproductiva no significa que "intenten reproducirse", podrías decirme.

Si tiramos otra vez de estadísticas, vemos que en España, la edad media de inicio de las relaciones sexuales era de 18 años en 2003. Un 15 % se habían iniciado con 15 años y algunos incluso antes, con 12 años. Pero éstas cifras son de 2003 (último año del que se tienen estadísticas oficiales). Encuestas más recientes de 2016 indican que esta edad se está adelantando y estaría en una media de 16 años en mujeres.

Lo verdaderamente preocupante del caso es que un 20 % de las encuestadas reconocieron que no utilizaron ningún método anticonceptivo la primera vez y solo el 50% que utilizó preservativo lo usó correctamente (desde el inicio de la relación). Habrá que explicarles que la primera vez también hay riesgo de embarazo. (En 2015 en España se hicieron 371 interrupciones voluntarias del embarazo en menores de 15 años). Habrá que explicarles que la primera vez también pueden "pillar" una infección de transmisión sexual, incluso el VIH y que si han elegido otro método anticonceptivo como la píldora, deben usar "también" el preservativo.

Habrá que asegurarse que las chicas se vacunan a los 12 años contra el VPH siguiendo el calendario oficial, ya que la protección mejora si se vacunan antes de exponerse al virus. Habrá que procurar vacunar también a los chicos siguiendo las recomendaciones del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, como se hace en otros países como Australia, porque el virus también está implicado en algunos tipos de cáncer en varones y porque así se consigue la inmunidad de grupo.

Pero también habrá que hablar de otros temas importantes que influyen en la salud sexual como las emociones, el placer o la orientación del deseo sexual. En éstas parcelas será seguramente más importante saber escuchar con empatía y respeto que todos los conocimientos que podamos tener.

Hablar de sexualidad con los hijos puede resultarnos incómodo, pero es una tarea que no podemos ni debemos delegar.


Podéis encontrar información interesante sobre estos temas en los siguientes enlaces.



lunes, 19 de junio de 2017

Fotoprotección en niños. Guía práctica.

Cuando nos exponemos al sol estamos recibiendo en la piel el efecto de la radiación solar. A efectos prácticos nos interesan 2 tipos de radiaciones: 
  • UVB : Es el tipo de radiación más peligrosa. Penetra muy poco la piel, es la responsable de las quemaduras y tiene alta capacidad para producir cáncer de piel.
  • UVA: Penetra más profundamente en la piel, produciendo el bronceado y dañando el material genético de las células, aumentando el riesgo de cáncer de piel. 

Las radiaciones varían dependiendo de múltiples factores como 
  • La época del año (la radiación es mayor en verano).
  • La hora del día (es mayor entre las 11 y las 16 hs
  • La latitud (mayor en la línea del ecuador) 
  • La superficie sobre la que incide por su capacidad de reflejar los rayos (La nieve refleja un 85%, la arena un 17%, el agua un 5%, la hierba un 3%)

Las nubes reducen la cantidad de radiación que llegan a la tierra, pero no la bloquea por completo, así que no se debe descuidar la protección incluso en días nublados.

Quemarse es peligroso, ¡pero broncearse también! 

Cuando nos exponemos a los rayos del sol, la piel reacciona produciendo melanina para protegerse del daño que ocasiona la radiación al ADN, el precioso material genético. Las radiaciones actúan produciendo mutaciones en el ADN que son el origen del cáncer de piel. Afortunadamente el organismo tiene mecanismos de reparación de esas mutaciones pero también éstos acaban agotándose si las agresiones son múltiples y repetidas. Y cuanto antes empecemos a "agredir" la piel, antes se agotan los mecanismos de reparación, por eso los niños no deberían exponerse al sol durante los primeros 3 años de vida y deberíamos ser especialmente cuidadosos con la piel hasta los 18 años
Los niños que han tenido 3 quemaduras solares en su infancia tienen 10 veces más riesgo de padecer un melanoma en la vida adulta.
Si somos realistas, evitar por completo la exposición al sol es imposible, sobre todo en niños, pero deberíamos cumplir al menos con estos requisitos: 
  • Nada de sol al menos hasta los 6 meses de edad. 
  • Hasta los 2-3 años, las precauciones deberían ser máximas. 
  • En los más mayores, establecer unos hábitos de fotoprotección adecuados.

¿Qué hacemos con los más pequeños?

  • Evitar la exposición en las horas centrales del día. Según las guías que consultes algunas dicen de 11 a 16, otras de 12 a 17 hs. Dependerá de que unas consideren la hora solar y otras la hora oficial (que en España no coinciden), pero para no fallar, mejor evitar el sol de 11 a 17-18 hs, según el momento del año.

    Fuente:Blog: boticonsejos
  • Utilizar ropa adecuada: Un sombrero o gorra que haga sombra en toda la cara y el cuello. Una camiseta de algodón de manga larga equivale a un factor de protección 12, pero protege menos si está mojada, pantalones largos, gafas de sol homologadas. Hay prendas tratadas con métodos que aumentan su protección hasta FPS 40 o 50, ideales para los más pequeños o para los que tengan las pieles más delicadas. 
  • Buscar la sombra: en la playa, usar la sombrilla correctamente, de modo que su sombra nos cubra por completo.
    Una buena sombra de árbol puede equivaler a un FPS 10-30

Cómo elegir el protector solar

Elegir el mejor protector solar depende de varios factores:
  • El tipo de piel: se clasifican del 1 al 6 de más clara a más oscura. Los fototipos más claros siempre se queman y nunca se broncean y pueden quemarse incluso con 10 minutos de exposición solar. 
Todos los niños deben usar fotoprotector. 
Incluso los que son muy morenos, porque la piel igualmente recibe la radiación, aunque no se quemen.


  • El tipo de filtro:
    • Físico: hace un efecto pantalla que refleja la radiación solar impidiendo que llegue a la piel. Sería como hacerse sombra con la crema. Son los típicos protectores que te dejan la cara como un fantasma.
    • Químicos: Absorben la radiación y la transforman a una longitud de onda inofensiva para la piel.
    • Combinación de ambos: para asegurar factores de protección más altos.
  • El factor de protección: Si en condiciones normales, sin protección solar, nuestra piel se pone roja en 5 minutos, un factor de protección 10, por ejemplo, nos daría 10 x 5 minutos de protección, es decir, 50 minutos. Sin embargo este aumento del tiempo de exposición no es infinito, ya que a partir de 2 horas, el efecto del fotoprotector no se puede asegurar y se debe reaplicar. Así que aunque un factor 30 nos daría 300 min (5 hs) de protección, siempre se debe repetir la aplicación a las 2 hs, aunque estemos utilizando un factor 30 o 50.

Entonces ¿porqué es necesario un factor de protección tan alto, si igualmente hay que reaplicarlo cada 2 hs?
Porque además el factor de protección nos da una idea del porcentaje de radiación que bloquea el protector: un factor 30 bloquea un 92% de los rayos UVB y un factor 50 hasta un 97%. Pero la protección que ofrecen contra los rayos UVA es variable y no está cuantificada. Si en el etiquetado la palabra UVA está rodeada por un círculo, indica que el factor de protección UVA es al menos 1/3 de la protección que nos ofrece frente a los rayos UVB.


¿Cuándo se debe aplicar el protector solar?

El fotoprotector se debe aplicar antes de salir de casa, con la piel limpia y seca, una media hora antes de la exposición solar. Los filtros químicos (y la mayoría de los protectores contienen filtros químicos, o una combinación de físicos y químicos), necesitan al menos esos 30 minutos para empezar a hacer efecto.
Pasadas 2 horas se debe volver a aplicar. O antes si el niño se ha estado bañando. Los protectores water resistant soportan unos 40 minutos de inmersión mientras que los water proof hasta 80 minutos, pero al salir del agua de deben reaplicar siempre.

La cantidad de fotoprotector a aplicar es importante

Se recomiendam 2 gr/cm2 , pero obviamente no nos vamos a poner a calcular el peso de la crema ni la superficie corporal del niño a la hora de aplicarlo. En la práctica: si es un filtro físico: hasta que quede "bien blanquito" como un fantasma. Si no deja capa, una porción equivalente a una cucharadita por cada zona corporal: 9 porciones en total: 1 para la cara y cuello, 2 para pecho y abdomen, 2 para la espalda, 1 para cada brazo, 1 para cada pierna. 
Además de aplicar generosamente, no hay que olvidar las orejas, los labios, el dorso de los pies.

¿Me sirve el protector solar del año pasado?

Si el envase no está abierto, nos sirve hasta la fecha de caducidad que indique en el envase.
Si el envase está abierto, tenemos que buscar en el envase el período de uso después de abierto, un símbolo en forma de tarro abierto con un número que indica los meses que se puede usar el producto una vez abierto. La mayoría duran 12 meses. 

Pero cuidado: si compramos el protector solar al principio de nuestras vacaciones, en agosto del verano pasado por ejemplo, y lo estuvimos paseando durante 15 días entre la  playa y el maletero del coche, este año, aunque nos vayamos de vacaciones en junio (y no hayan pasado los 12 meses) lo más prudente sería cambiarlo, ya que las condiciones de conservación no han sido óptimas y el factor de protección real de la crema puede disminuir.
A modo de resumen, os dejo esta fantástica infografía de Farmaadicta
Fuente: Blog Farmaadicta


Fuentes: 

jueves, 1 de junio de 2017

Repelentes para niños ¿Cuál es la mejor opción?

Las picaduras de mosquitos pueden ser muy incómodas, pero, afortunadamente, no suelen revestir importancia. A pesar de que hay enfermedades graves transmitidas por mosquitos, por el momento no han llegado a nuestro medio.
Pero como pueden ser muy molestas, no está de más proteger a los pequeños de los mosquitos: principales responsables de la mayoría de las picaduras.

1º Opción: Poner barreras físicas.

En los menores de 2 meses, en los que no se recomienda usar repelentes, el uso de mosquiteras y otras medidas en fundamental. Las mosquiteras son la opción más efectiva, segura y sencilla. 
  • Instalar mosquiteras en puertas y ventanas.
  • Cubrir con mosquiteras la cuna y el cochecito de paseo. 
  • Usar ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo posible.

Repelentes.

Los repelentes en España tienen que estar autorizados por el Ministerio de Sanidad y el número de autorización debe figurar en la etiqueta. Podéis consultar las recomendaciones oficiales en éste enlace.
En orden de mayor a menor eficacia, disponemos de las siguientes opciones:

(Advertencia importante: a partir de este momento, la lectura se puede volver un poco ardua. 
Si prefieres evitar los detalles e ir a lo práctico, vete al final: Resumiendo ¿Cuál compro?)

DEET, Dietiltoluamida o N,N-Dietil-meta-toluamida.

Se comercializa en distintas concentraciones que afectan sobre todo a la duración del efecto. Cuánto más concentrado mayor duración del efecto. Una concentración de un 5% actúa durante una hora y media aproximadamente, mientras que una solución al 20 % puede llegar a durar 4 hs. Concentraciones por encima del 50% ya no siguen aumentando el tiempo de protección. También se precisan concentraciones mínimas del 20% para que sea efectivo contra el mosquito tigre, que aunque no es una especie muy frecuente en España , sí hay que tenerlo en cuenta si viajamos a países donde los mosquitos pueden transmitir enfermedades. El que esté más concentrado no lo hace más efectivo, pero sí mas tóxico, y teniendo en cuenta que se absorbe por la piel y por vía digestiva, en los niños, cuanto menos concentrado mejor. La toxicidad generalmente se limita a irritación de la piel y los ojos o síntomas digestivos por la ingesta y aunque pueden producirse casos graves de intoxicación  con encefalopatía, éstos son muy raros. En niños no se recomienda usar por debajo de los 2 años. En niños mayores usar concentraciones de no más del 20% y siempre mantener fuera de la vista y el alcance de los niños para evitar accidentes, ya que la mayoría de las intoxicaciones graves se producen por ingesta accidental.

Icaridin (carboxilado de hidroxietil isobutil piperidina).

Es un derivado de la pimienta. Se usa en concentraciones entre el 10 y el 20 % y a altas concentraciones puede llegar a durar 6 hs. La toxicidad es muy baja.

IR 3535  o 3-(N-butil-N-acetil), aminopropionato de etilo.

En concentraciones superiores al 20%  puede proteger hasta 90 minutos contra el mosquito tigre y entre 3 horas y 6 horas contra el mosquito común.
La toxicidad de este repelente es mínima y se limita a reacciones cutáneas leves e irritación ocular.

Citronela

Es un aceite esencial de origen vegetal, poco tóxico y su aplicación tópica no suele provocar reacciones adversas. El efecto dura poco tiempo y es necesario repetir la aplicación cada hora.

Citriodiol o PMD (p-metano-3,8 diol)

Al 20%  es equivalente en eficacia y duración de la acción a los preparados de DEET al 20% y concentraciones del 30% ofrecen protección durante 4-6h.
No presenta efectos adversos importantes, pero puede producir irritación ocular.

Insecticidas

Las piretrinas son insecticidas de contacto, es decir que además de un potente efecto repelente, producen la muerte del insecto si entran en contacto directo. Puede resultar irritante para la piel y los ojos y se absorbe por vía respiratoria y digestiva. Se utilizan en forma de spray, que no se deben aplicar en presencia de los niños o a través de difusores eléctricos de líquido o pastillas que permiten la difusión de cantidades mínimas de la sustancia activa. Se han descrito efectos neurológicos graves en niños expuestos a grandes concentraciones. Pero grandes concentraciones. Por ejemplo, un bebé de 5 meses que tuvo una convulsión, pasaba horas en una habitación donde tenían un spray automático que esparcía el insecticida cada 10 minutos. Un difusor eléctrico apenas emite una insignificante cantidad que difícilmente puede llegar a producir molestias. En cualquier caso, utilizar siempre respetando las instrucciones de uso y manteniéndolo fuera del alcance de los niños, para evitar intoxicaciones por ingesta (aunque el sabor amargo que tienen es bastante disuasorio).

Pulseras

Aunque hay diferentes modelos y sistemas, la mayoría no funcionan. Las que en teoría podrían ser más efectivas, las que llevan DEET o citronela, puede llegar a proteger durante unos 15 segundos a no más de 4 cm de distancia. Poco útil ¿no crees?

Dispositivos eléctricos de ultrasonidos.

No han demostrado su eficacia en estudios serios.


Resumiendo ¿Cuál compro?

  • Si preferimos eficacia y comodidad: uno que tenga DEET al  menos al 20%, que aunque se puede aplicar solo 1 vez al día, su efecto es bastante prolongado y es muy seguro (después de 40 años de experiencia solo se han documentado 50 reacciones graves, todas por mal uso)
  • Si preferimos algo mas "natural": alguno con citronela, aunque haya que repetir la aplicación cada hora.
  • Si no tienes tiempo de ponerte a leer la letra pequeña de la etiqueta (o cuando llegas a la farmacia ya se te ha olvidado cuál ibas a pedir) fíjate en el adjetivo que acompaña a repelente:
    • Tropical, Plus, Forte, Xtrem suelen llevar DEET a concentraciones altas. Para adultos o para viajes a áreas de riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos.
    • Natural (o Nature), Herbal, suelen llevar citronela o citrodiol y son aptos para niños.
    • Pediátrico, Niños, Infantil, Familiar (o Family) suelen llevar IR3535 que también son adecuados para niños.

Para saber más:


Si vas a viajar a países con riesgo de Zika, Dengue, Chikungunya o Malaria, consulta la información actualizada en las páginas del Ministerio de Sanidad o de la OMS. 

martes, 9 de mayo de 2017

Pruebas de alergia en niños: cuándo, cómo y a quién.

Si tu hijo estornuda sin parar y está todo el día rascándose la nariz, si se llena de ronchas cuando come algún alimento o tiene dificultad respiratoria o “pitos” en el pecho aún sin estar resfriado, podría tener una alergia. En esos casos puede ser necesario hacer algunas pruebas para confirmar el diagnóstico.
Diagnosticar correctamente la alergia es muy importante. Por un lado nos permite conocer exactamente la causa de los síntomas, evitar las sustancias a las que reacciona y en ocasiones, poner tratamiento específico con vacunas. 
Además también nos ayuda a saber cómo va a evolucionar la enfermedad. ¿Será alergico toda la vida? ¿Cuándo se le va a quitar?
Pero el término “pruebas de alergia” engloba diferentes tipos de técnicas. Hacer una u otra dependerá del tipo de alergia y de la edad. Las más usadas en niños son :

Pruebas cutáneas o prick test

Es una prueba fácil y rápida. El resultado se lee en 10 minutos y aunque puede ser algo molesta (porque pica, y más cuanto más alérgico) no es dolorosa. Consiste en poner sobre la piel del antebrazo unas gotitas de las sustancias sospechosas, un control negativo (generalmente suero, que no da reacción a nadie) y un control positivo (histamina, que da reacción a todo el mundo) .

A continuación se aprieta con una lanceta para que parte del líquido entre en la capa mas superficial de la piel. No es pinchar realmente. Es como pincharse con la punta de un lápiz afilado. No duele nada si se hace con cuidado. La gota de histamina siempre pica y se forma una roncha como la picadura de un mosquito. Si hay sensibilización se formará una roncha en la gota responsable y puede ser más grandes aún que la roncha de control de la histamina. Esas sustancias son las que producen la sensibilización, y pueden ser la causa de la alergia si se corresponde con los síntomas.

No es lo mismo sensibilización que alergia.Por ejemplo, si tengo un gato, puedo estar sensibilizado al gato y tener un prick positivo, pero puedo jugar con él, abrazarlo, incluso dormir con el gato sin tener ningún síntomas. 
Para que las pruebas cutáneas indiquen una alergia la sensibilización se debe corresponder con los síntomas. 
Tengo un prick positivo al gato y en cuanto me acerco a uno, o voy a casa de alguien que tiene gato empiezo a estornudar inmediatamente.


Pruebas en sangre.

En sangre se puede determinar la IgE específica para cada sustancia sospechosa. 
La IgE, inmunoglobulina E, es el tipo de anticuerpo que está implicado en las reacciones alérgicas. Tiene la ventaja de que nos da un valor numérico que nos sirve para ver la evolución, si suben o bajan las cifras, pero tiene el inconveniente de que es necesaria una extracción sanguínea y los resultados no son tan rápido.

Pruebas de provocación o de exposición.

Consisten en ir dando la sustancia que creemos responsable de la alergia en cantidades muy pequeñas, aumentando la cantidad poco a poco, para ver si se produce la reacción alérgica. 
Siempre se debe hacer en un hospital o centro preparado por si se produce una reacción grave. 
Se hace menos que las anteriores porque llevan mucho tiempo, pero son necesarias cuando:
  • Las pruebas anteriores no son determinantes.
  • No hay reactivos para hacer el prick.
  • No se puede determinar la IgE específica en sangre.
  • Las otras pruebas son negativas y queremos confirmar que la alergia ha desaparecido


¿Cuándo se hacen?


Es una creencia extendida que se debe esperar cierto tiempo para hacer las pruebas o que hay una
edad mínima para hacerlas. Ésto no es del todo cierto y puede hacer que se retrase innecesariamente un diagnóstico.
Una alergia a la leche puede aparecer tras darle el segundo biberón de su vida a un bebé recién nacido. 
El prick test se puede hacer en el mismo momento. 
Es más, se debe hacer en el mismo momento porque será necesario modificar inmediatamente su alimentación si hace falta.

Con las alergias a medicamentos pasa algo parecido. No tiene sentido esperar tras la reacción. Cuanto más tiempo pasa, mas probable es que el resultado sea negativo, aunque sea realmente alérgico.
En caso de sospecha de alergia a medicamentos, las pruebas se deben realizar lo antes posible.

Otros tipos de alergia tardan más en desarrollarse. El caso típico son las alergias respiratorias: ácaros, pólenes, animales. Hace falta estar en contacto con las sustancias responsables durante un cierto tiempo para desarrollar la alergia. 
Un niño de 2 años ha vivido como máximo 2 primaveras. 
Es prácticamente imposible que sea alérgico a un polen de primavera.
Por ejemplo, si tienes un bebé de 9 meses que lleva 2 semanas estornudando en pleno mes de abril y lo llevas al pediatra pensando que tienen una alergia al polen, es probable que el pediatra ni siquiera se plantee hacerle ninguna prueba, porque no ha tenido tiempo aún para sensibilizarse.

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